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El consumo de mariscos durante Semana Santa no está prohibido, pero sí bajo estrictas recomendaciones sanitarias. ¿Qué pasó? el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, ISSSTE, advirtió que una mala manipulación o cadena de frío deficiente puede derivar en intoxicaciones graves.

De acuerdo con la institución, “consumir mariscos contaminados o mal manipulados puede provocar síntomas como náuseas, vómito, diarrea y dolor abdominal”, lo que representa un riesgo importante en temporadas de alta demanda como esta.

Cuidado con lo que comes en Semana Santa

El ISSSTE subrayó que los efectos no siempre son inmediatos. “Pueden aparecer desde pocas horas hasta 48 horas después de consumirlos”, lo que dificulta identificar el origen de la intoxicación si no se toman precauciones.

Síntomas y señales de alerta que no debes ignorar

Las autoridades sanitarias hicieron énfasis en que los malestares pueden ir más allá de un simple problema digestivo. “En casos graves puede presentarse dificultad para respirar”, alertó el ISSSTE, además de otros signos como fiebre o debilidad muscular.

El llamado es claro: ante cualquier síntoma, acudir de inmediato a revisión médica. “Si presentas síntomas, acude a tu unidad médica”, señala la institución como medida preventiva clave para evitar complicaciones.

Entre los síntomas más comunes destacan:

  • Náuseas
  • Vómito
  • Diarrea
  • Dolor abdominal
  • Fiebre
  • Debilidad muscular
  • Hormigueo alrededor de la boca
  • Dificultad para respirar en casos graves
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Fuente: iStockALLEKO

Recomendaciones del ISSSTE para evitar intoxicaciones

Para reducir riesgos, el ISSSTE difundió una serie de medidas básicas que deben aplicarse desde la compra hasta la preparación de los mariscos.

Compra en lugares confiables, en establecimientos autorizados que cumplan con normas de higiene”, recomienda la institución.

También se insiste en verificar la frescura del producto. “Evita mariscos con olor extraño, apariencia opaca o textura inusual”, ya que estas características pueden indicar descomposición o contaminación.

Finalmente, la correcta preparación es fundamental. “Evita consumirlos crudos o mal cocidos, especialmente si perteneces a un grupo vulnerable”, advierte el organismo, además de mantener higiene estricta: “lava bien tus manos, utensilios y superficies para evitar la contaminación cruzada”.