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En Nayarit, una reforma en el Código Civil transformó la manera en que se registran los nacimientos y puso fin a una práctica que durante décadas dio prioridad automática al apellido paterno.
La medida, que se encuentra vigente desde 2022, permite que madres y padres decidan libremente el orden de los apellidos de sus hijos al momento de tramitar el acta de nacimiento ante el Registro Civil.
El cambio busca garantizar condiciones de igualdad entre ambos progenitores y eliminar criterios basados en el género dentro de los documentos oficiales. Con ello, las familias pueden elegir si el menor llevará primero el apellido materno o el paterno, una decisión que anteriormente estaba condicionada por la tradición.
Nayarit elimina la preferencia del apellido paterno en las actas de nacimiento
La reforma aplicada en la entidad modificó las reglas para la inscripción de los recién nacidos y estableció que el orden de los apellidos será definido por los padres de común acuerdo. De esta manera, desaparece la obligación de colocar primero el apellido del padre, una práctica que predominó durante generaciones en gran parte del país.
Las autoridades estatales sostienen que la medida fortalece la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y reconoce la diversidad de modelos familiares que existen actualmente.
Así pueden los padres elegir qué apellido irá primero en el Registro Civil
La legislación vigente establece que, al realizar el registro de nacimiento, los progenitores deben informar a la autoridad cuál será el orden de los apellidos que llevará el menor. Esta decisión queda asentada en el acta de nacimiento junto con el resto de los datos de identidad.
Entre los elementos que contiene este documento se encuentran la fecha y lugar de nacimiento, el nombre asignado al menor y los apellidos de las personas con las que mantiene vínculo filial, siguiendo el orden que ambos padres acuerden libremente.
Qué sucede si no hay acuerdo y cuál será la regla para los siguientes hijos
La normativa también contempla los casos en que los padres no logran ponerse de acuerdo sobre el orden de los apellidos. En esas situaciones, el Registro Civil puede intervenir para resolver el trámite tomando en consideración el interés superior del menor.
Además, la decisión que se adopte para el primer hijo se convertirá en un criterio obligatorio para los siguientes nacimientos de la misma pareja. Con ello se busca evitar diferencias en los registros de los hermanos y garantizar uniformidad en la identidad familiar.