Luego de una larga agonía, la primera ministra británica, Theresa May, anunció este viernes su dimisión como líder del Partido Conservador y abrió la carrera por la sucesión en Downing Street a partir del próximo 7 de junio.

Hasta esa fecha se mantendrá como primera ministra interina. "Ha llegado la hora de que sea otro primer ministro el que lidere al país", dijo en las puertas de su residencia.

"Seguiré como primera ministra hasta que se elija un nuevo líder", anunció May casi entre lágrimas, en un discurso a las puertas de la sede gubernamental con el que puso punto final a las especulaciones de las últimas horas y abrió la puerta para la elección de un nuevo ministro, en el que Boris Johnson suena como favorito.

La "premier" lamentó no haber logrado el consenso necesario en el Parlamento para sacar adelante el acuerdo del Brexit. "Lamentablamente no lo he conseguido", subrayó.

Su acuerdo fue rechazado en tres oportunidades en la Cámara de los Comunes y la gota que colmó el vaso fue no haberlo podido someter a una cuarta votación.

May deja a su sustituto la tarea de cumplir lo que los británicos votaron en junio de 2016, en la medida en que "si se le da a la gente la opción de decidir, luego hay que hacer todo lo posible por ejecutar dicha decisión".

El próximo 7 de junio empezará el proceso para elegir a su sucesor como líder del Partido Conservador y primer ministro del Reino Unido.

El proceso es el siguiente: