Más de la mitad de los 2,3 millones de venezolanos que emigraron por la crisis humanitaria en su país, se encuentra ahora en Colombia, indicó el gobierno en base a cifras de organismos internacionales, mientras en Perú venció ayer el plazo para los inmigrantes que quieran pedir un permiso de trabajo y residencia.
En tanto, el enviado especial de la ONU sobre el éxodo venezolano, Eduardo Stein, indicó que varios países latinoamericanos evalúan implementar un estatuto de protección temporal para los migrantes de Venezuela, que será discutido en una cita regional en Quito el 22 y 23 de noviembre. Según la ONU, un 90% de los aproximadamente 2,4 millones de personas que abandonaron Venezuela desde 2014, se han quedado en países de la región.
"Lo que están buscando los gobiernos de los países receptores es una categoría de protección temporal para los migrantes venezolanos, en la que tengan la protección de sus derechos humanos garantizados, pero a la vez tengan la posibilidad de trabajar y acceder a los servicios de salud", explicó Stein y señaló que "nunca, nunca, habíamos visto en nuestro hemisferio un fenómeno de estas dimensiones".
Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay asistieron a la reunión de septiembre en la capital ecuatoriana, que terminó con un llamado al presidente venezolano Nicolás Maduro para que acepte ayuda humanitaria.
Betilde Muñoz, co-coordinadora del Grupo de Trabajo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre la crisis migratoria venezolana, auguró que en los próximos dos meses al menos 600.000 venezolanos más abandonen su país.
"Estimamos que al final de 2018 probablemente 3 millones de venezolanos habrán emigrado", dijo.
En Colombia, al presentar las cifras más recientes de la migración venezolana ante el Congreso, el director general de Migración, Christian Krüger, reportó que "en la actualidad, más de 1.032.000 venezolanos se encuentran radicados en nuestro país". Aclaró que 573.000 se encuentran de forma regular, 217.000 son irregulares y cerca de 240.000 están en proceso de regularización.
Ayer, miles de venezolanos ingresaron a Perú en el último día que habilitó el Gobierno peruano para poder tramitar hasta fin de año el Permiso Temporal de Permanencia (PTP), un documento con el que pueden residir, trabajar y estudiar de manera formal en ese país.
Si bien las autoridades aclararon que esto no implica un cierre de la frontera, hubo confusión al respecto entre los migrantes venezolanos, que desde el domingo pasado subieron de un promedio de 1500 diarios a unos 3400, informó el diario El Comercio. El mayor flujo de ingreso a Perú es por la región norteña de Tumbes, fronteriza con Ecuador.
“Hay que buscar el equilibrio entre la solidaridad y la posibilidad real de dar ayuda a ellos y a nuestros compatriotas", dijo el martes el presidente de Perú, Martín Vizcarra. Según la oficina de Migraciones de Perú, unos 120.000 ciudadanos venezolanos cuentan ya con el PTP, en tanto que otros 200.000 están próximos a concluir el trámite para adquirirlo.
Perú, con unos 500.000 venezolanos, es el segundo país que más ciudadanos de ese país ha acogido en el último año y medio, solo por detrás de Colombia, que bordea el millón.
La crisis humanitaria en Venezuela se expande a las zonas limítrofes con brotes de enfermedades, debido al colapso del sistema sanitario venezolano que derivó en que enfermedades que habían sido erradicadas o acotadas, resurgieran.
En febrero pasado, médicos brasileños en la frontera con Venezuela alertaron del inicio de una epidemia de sarampión “importada con el caso de un primer paciente venezolano de un año. Ocho meses después, más de 10.000 pacientes contrajeron supuestas infecciones tan sólo en el estado de Amazonas, a medida que el virus se propagó entre una población local que no está lo suficientemente vacunada.
Según el Washington Post, los casos aumentan a 170 por semana y el estado de Amazonas declaró la emergencia sanitaria en julio, a la vez que cientos de personas fueron hospitalizadas
“No habíamos visto un solo caso de sarampión en 18 años dijo el galeno que dirige la Fundación de Vigilancia de Salud en el estado del Amazonas, Bernardino Albuquerque, en referencia al brote de sarampión y apuntó que el virus se propagó a Colombia, Ecuador y Perú.
En Colombia, este año se confirmaron ocho casos de difteria, enfermedad que no había desde el 2005. Los casos se registraron en zonas de frontera con gran cantidad de migrantes venezolanos. En Venezuela, el brote de difteria se dio en el 2016, indicó la Organización Panamericana de Salud (OPS) de la ONU.