El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que, a petición de Pakistán, ha decidido extender el alto el fuego que debía vencer este miércoles, hasta que Irán presente una propuesta de acuerdo.
“Dado que el Gobierno de Irán se encuentra gravemente dividido, lo cual no es inesperado, y a petición de Asim Munir y del Primer Ministro Shehbaz Sharif de Pakistán, se nos ha solicitado que suspendamos nuestro ataque contra Irán hasta que sus líderes y representantes presenten una propuesta unificada”, explicitó el mandatario norteamericano a través de un posteo en Truth Social.
En ese sentido, Trump comunicó: “He ordenado a nuestras Fuerzas Armadas que continúen el bloqueo y, en todos los demás aspectos, que permanezcan preparadas y capacitadas, y extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado”.
Tan solo unas horas antes, Estados Unidos ordenó a 28 buques regresar a puerto o desviarse. Tal como consignaron los portavoces de la Casa Blanca, la medida apunta a restringir la exportación de petróleo iraní y la llegada de suministros, intensificando la presión económica sobre el régimen persa.
Esta fue una clara respuesta al desplante iraní: “El equipo negociador iraní ha informado a la parte estadounidense, a través del intermediario pakistaní, de que no estará presente en Islamabad -capital de Pakistán- el miércoles, y de que actualmente no hay ninguna posibilidad de que participe en las negociaciones”, afirmó la agencia oficial iraní Tasnim, que también describió como “fracaso” la decisión de Washington de extender el alto al fuego.
Por su parte, EE.UU. informó que el vicepresidente JD Vance tampoco viajaría a Pakistán hasta que no haya una propuesta concreta para “avanzar hacia la paz”.
“En los mensajes intercambiados durante los últimos días, los estadounidenses no cedieron en sus exigencias excesivas ni se logró ningún progreso significativo en dichos mensajes. Por este motivo, Irán anunció hoy que, en estas circunstancias, asistir a las negociaciones sería una pérdida de tiempo”, consignó la agencia del régimen.
Estrecho de Ormuz: cuál es la postura de Irán
Algunas horas atrás, Ebrahim Azizi, excomandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), brindó una entrevista a la BBC asegurando que “Irán nunca cederá el control del estrecho de Ormuz”.
Azizi es un reflejo del pensamiento de los altos cargos que están emergiendo del nuevo orden nacido de esta guerra. Se trata de una expresión que viene militarizándose cada vez más y está dominada por los sectores más intransigentes, sobre todo por la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Por su parte, Abbas Araghchi, titular del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, salió al cruce de Washington por el bloqueo que las fuerzas armadas estadounidenses están llevando a cabo en varios puertos iraníes en el Golfo Pérsico, así como el ataque al buque Touska: “El bloqueo de puertos iraníes es un acto de guerra y, por lo tanto, una violación del alto el fuego. Atacar un buque comercial y tomar a su tripulación como rehenes es una violación aún mayor”.
“Irán sabe cómo neutralizar restricciones, cómo defender sus intereses y cómo resistir el acoso”, advirtió sobre el final de su mensaje.
Con este cuadro de situación, una salida diplomática del conflicto parece una utopía. Sin embargo, el orden internacional aguarda espera por una tregua definitiva que evite poner en jaque los mercados.