La guerra en Medio Oriente entró este miércoles en su día 26 con un nuevo intento de abrir un canal diplomático entre Estados Unidos e Irán.
Según informes de The New York Times y Reuters, el gobierno estadounidense trasladó este martes al régimen iraní una propuesta de 15 puntos para intentar poner fin al conflicto. La iniciativa forma parte de los esfuerzos de la administración de Donald Trump por construir una salida negociada, aunque no está claro si cuenta con el respaldo de Israel.
De acuerdo con las fuentes citadas por el diario, el plan fue presentado a través de Pakistán y contempla ejes centrales del conflicto, como el programa nuclear iraní, el desarrollo de misiles balísticos y la seguridad de las rutas energéticas.
Uno de los focos es el estrecho de Ormuz, cuya inestabilidad en las últimas semanas afectó el tránsito marítimo y generó tensiones en los mercados internacionales de petróleo y gas.
En ese esquema, el jefe del Ejército paquistaní, Syed Asim Munir, aparece como un actor clave en la intermediación, mientras otros países de la región promueven contactos diplomáticos sin que haya señales claras de desescalada.
El propio Trump reforzó esa línea el lunes al anunciar que pausará durante cinco días ataques contra centrales eléctricas iraníes, condicionando la decisión a que Irán desbloquee Ormuz y tras asegurar que mantuvo conversaciones “productivas” con la república islámica. Además, el martes volvió a mostrarse confiado en que ambas partes podrían alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra.
La respuesta del gobierno iraní fue inmediata y en tono abiertamente confrontativo. Representantes de la República Islámica negaron que existan contactos directos y aseguraron que es Estados Unidos quien ha buscado acercarse.
“¿Tan grande es tu conflicto interno que llegaste al punto de negociar contigo mismo?", ironizó Ebrahim Zolfaqari, portavoz del Comando Unificado de las Fuerzas Armadas iraníes Khatam al-Anbiya, según medios estatales.
El mismo vocero fue tajante sobre cualquier posibilidad de acuerdo: “Personas como nosotros nunca podrán llevarse bien con personas como ustedes”.
En la misma línea, el Ejército iraní negó la existencia de negociaciones y endureció el mensaje. “No llames acuerdo a tu derrota. La era de tus promesas ha terminado”, afirmó el Comando Unificado de Operaciones en un comunicado difundido por la agencia Tasnim.
Irán también advirtió que ni las inversiones estadounidenses en la región ni los precios energéticos previos a la guerra volverán mientras Washington no acepte que la estabilidad regional depende de sus fuerzas armadas. En ese contexto, el barril de Brent se ubicaba ligeramente por encima de los u$s 100.
En el plano diplomático, Pakistán intensificó su rol de mediador. El primer ministro Shehbaz Sharif acordó con Arabia Saudita mantener una “estrecha coordinación” para frenar la escalada y confirmó que, junto a Turquía y Egipto, intentó en las últimas 48 horas abrir un canal de comunicación entre EE.UU. y la república islámica.
Desde Rusia, en tanto, el Kremlin tomó distancia del supuesto acuerdo. El portavoz Dmitri Peskov aseguró que Irán no informó a Rusia sobre el plan de 15 puntos y advirtió que existe una gran cantidad de versiones contradictorias.
“No sabemos cuál es la situación en la realidad”, afirmó, y sostuvo que muchas de las informaciones que circulan podrían ser “mentiras totales”.
China también se sumó a los llamados a la negociación. El canciller Wang Yi instó a iniciar conversaciones de paz “lo antes posible” en una comunicación con su par iraní.
En el plano militar, Irán continuó sus ataques. La Guardia Revolucionaria anunció el inicio de una nueva fase de ataques contra Israel y afirmó haber golpeado objetivos estratégicos en el norte del país en apoyo a Hezbollah.
Durante la noche, las Fuerzas de Defensa de Israel identificaron al menos tres andanadas de misiles lanzados desde Irán, mientras países del Golfo como Baréin y Arabia Saudita informaron la interceptación de drones. En Kuwait, uno de estos ataques provocó un incendio en el aeropuerto internacional.
La escalada también se extendió al Líbano, donde al menos nueve personas murieron y más de 40 resultaron heridas en nuevos bombardeos israelíes, que además ordenaron evacuaciones en zonas del sur de Beirut.
En paralelo, Estados Unidos reforzó su presencia militar: el Pentágono ordenó el despliegue de al menos 2.000 paracaidistas en Medio Oriente, en lo que busca ampliar las opciones de acción de la Casa Blanca.
Mientras tanto, Irán mantuvo su control sobre el estrecho de Ormuz, aunque habilitó el paso a buques “no hostiles” que no participen en acciones contra el país.
En el frente interno, las autoridades iraníes intensificaron las detenciones. Este miércoles informaron la captura de 39 personas acusadas de terrorismo o colaboración con EE.UU. e Israel, en el marco de una campaña que ya supera las 1.000 detenciones desde el inicio de la guerra.
Con información de EFE y Reuters.