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La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, abrió un interrogante central para México y para la región: quién conducirá ahora al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las estructuras criminales más extendidas y violentas del continente.

El líder histórico del grupo fue abatido el domingo en un operativo militar en Tapalpa, Jalisco, según informó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). La acción contó con apoyo de inteligencia estadounidense y desató una ola de bloqueos, incendios y ataques coordinados en al menos 16 estados, de acuerdo con reportes oficiales y cables de Reuters y EFE.

EFE

En ese contexto de alta tensión, el abogado especializado en narcotráfico Mario Medrano sostuvo en diálogo con TN que ya existe una línea de sucesión en marcha. “Necesariamente son cinco los sucesores”, afirmó en el programa TN Central, y advirtió que la disputa interna podría derivar en nuevos episodios de violencia.

El Plumas y la línea política

Según Medrano, uno de los nombres que emerge es el de “Elijastro”, conocido como “El Plumas” o “el Tres”. Aunque no mantiene un vínculo sanguíneo directo con Oseguera Cervantes, sería considerado su “hijo político” dentro de la estructura.

“Siempre se habla de la línea sanguínea, de la línea directa, pero no tiene una línea sanguínea. Pero sí es elijastro, conocido como el Tres o conocido como el Plumas”, explicó el abogado en la entrevista televisiva.

La hipótesis de una sucesión por cercanía política —y no necesariamente por parentesco— ya había aparecido en antecedentes del propio CJNG. En 2020, tras la captura de Rubén Oseguera González, “El Menchito”, hijo del capo, la organización reaccionó con bloqueos y ataques coordinados en Jalisco y estados vecinos. El patrón volvió a repetirse tras el operativo del domingo, aunque con una extensión territorial mayor.

El Zapo, el otro polo de poder

Sin embargo, la eventual conducción de “El Plumas” no estaría asegurada. Medrano identificó a otros cuatro posibles sucesores, entre ellos “El Zapo” y “El Jardinero”, a quienes describió como los más poderosos dentro del organigrama.

“Al Zapo le responde toda la estructura para abajo”, sostuvo. Y anticipó un posible choque de facciones: “Yo creo que ahí va a haber un conflicto interno entre quiénes van a apoyar al hijo político del Mencho y quiénes van a apoyar necesariamente al Zapo”.

La advertencia coincide con el diagnóstico de especialistas citados por el Financial Times, quienes señalaron que la estructura descentralizada del CJNG aumenta el riesgo de escisiones violentas tras la caída de su líder. La experiencia reciente del Cártel de Sinaloa, sumido en disputas internas luego de la captura de uno de sus jefes, refuerza ese temor.

Un análisis reciente de Insight Crime, publicado en El Cronsita México, también advirtió que el escenario de sucesión en el CJNG abre una etapa de alta volatilidad.

El reporte señala que no está claro si Oseguera Cervantes dejó definida una línea de mando y alerta sobre el riesgo de fragmentación y disputas entre facciones regionales con peso propio.

Entre los nombres que “suenan” para la sucesión, el informe mencionó a Juan Carlos Valencia González (“El 03”), hijastro del capo, así como a mandos regionales como Audias Flores Silva (“El Jardinero”) y Ricardo Ruíz Velasco (“Doble R”).

Inteligencia estadounidense y tecnología

Medrano también aludió al rol de Washington en la identificación de los cuadros jerárquicos. “Esta información viene por parte también con una gran ayuda del gobierno de Estados Unidos, la inteligencia de Estados Unidos, que tiene bastante bien identificado el orden jerárquico, la pirámide jerárquica de esta estructura criminal”, afirmó.

El gobierno mexicano confirmó que el operativo que culminó con la muerte de Oseguera Cervantes contó con “información complementaria” de Estados Unidos. La Casa Blanca elogió públicamente la cooperación bilateral.

Para el abogado, la tecnología juega hoy un papel decisivo. “Un llamado de teléfono, un WhatsApp, un error y caen”, señaló. No obstante, advirtió que el equilibrio no es unilateral: “Estas organizaciones que manejan miles y miles de dólares también cuentan con tecnología y con un equipamiento de mercenarios, cientos y miles de mercenarios que están a disposición”.

Violencia, histeria y narrativa oficial

Tras el abatimiento del capo, las imágenes de camiones incendiados, rutas bloqueadas y aeropuertos con vuelos suspendidos recorrieron el mundo. Medrano sostuvo que la dimensión del fenómeno podría estar subestimada.

Reuters

“Yo tengo muchas fuentes en México que todavía se sigue viviendo una histeria colectiva dentro de los diversos estados”, afirmó. Y añadió que no toda la información “se filtra por los medios de comunicación mexicanos”.

Las autoridades, por su parte, activaron protocolos de emergencia, suspendieron clases en varios estados y desplegaron fuerzas federales adicionales. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, afirmó que el gobierno estaba “preparado” para cualquier reacción o reestructuración violenta del cártel.

¿Está realmente muerto?

Aunque la Sedena informó que Oseguera Cervantes murió tras resultar herido en el enfrentamiento y ser trasladado por vía aérea a Ciudad de México, Medrano planteó cautela.

“Han habido diversos líderes de otros cárteles que han muerto una, dos, tres veces”, sostuvo, en referencia a antecedentes en los que versiones oficiales sobre fallecimientos resultaron erróneas o prematuras. “Aquí lo que se espera es que se filtre la imagen del Mencho, pero caído, muerto”, agregó.

La Fiscalía General de la República inició los peritajes correspondientes para completar el proceso formal de identificación. Hasta entonces, el gobierno mexicano dio por confirmado el abatimiento, mientras la organización criminal reaccionó con una ofensiva coordinada en distintos puntos del país.

Un cártel debilitado, pero no desmantelado

Más allá de la disputa por la sucesión, Medrano descartó que la muerte de su fundador implique el fin del CJNG. “Con esto no crean que el cártel Jalisco Nueva Generación ha desaparecido. Esto todavía continúa para mucho más”, afirmó.

El grupo mantiene presencia en 22 estados mexicanos y opera en múltiples mercados ilícitos, desde el tráfico de drogas sintéticas hasta la extorsión y el robo de combustible, según informes oficiales y análisis de consultoras en seguridad. Estados Unidos lo designó como organización terrorista a comienzos de 2025 y ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a la captura de Oseguera.

Cortás una cabeza y hay otras más que siguen este negocio de la droga”, sintetizó Medrano.