El barril de crudo de Texas se encarecía hoy más de 3 dólares en Nueva York, después de que el ejército turco atacara de nuevo posiciones en Irak y conocerse que el empleo en EE.UU. se deterioró en abril menos de lo esperado.
Hacia la media sesión, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en junio añadían u$s 3,48 al valor de ayer, jueves, y se negociaban a u$s 116 el barril (159 litros), en Nueva York.
El precio del barril de petróleo WTI retomó hoy la tendencia alcista después de tres sesiones consecutivas en baja y de haber tocado el lunes un máximo histórico de u$s 119,93.
Los operadores reaccionaron con inquietud a noticias que aludían a la incursión de cazas turcos de combate en el norte de Irak, donde bombardearon el cuartel general del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Es el segundo bombardeo desde diciembre contra posiciones del PKK en esa región, que es rica en petróleo.
Por ese motivo, cualquier signo de que aumenta la tensión en la zona suscita temores de inmediato en los mercados petroleros, por una posible interrupción de los envíos de petróleo hacia el puerto turco de Ceiyán, en el Mediterráneo, desde donde se exporta.
El encarecimiento del crudo coincidió también con la difusión de datos en EE.UU. que reflejaron un descenso del empleo en abril menor de lo que se preveía, y una mejora en la tasa de desempleo.
La economía estadounidense perdió 20.000 empleos en el mes pasado, frente a los 75.000 que esperaban los economistas y a los 81.000 puestos de trabajo que desaparecieron en marzo.
La tasa de desempleo bajó una décima y quedó en el 5%, cuando los expertos preveían un aumento de un décima.
Síntomas de que la situación del mercado laboral quizás no sea tan desfavorable como se preveía tienden a alentar e
expectativas de que no mermará con fuerza la demanda de combustibles, y eso presiona al alza a los precios.