Samsung sumó este mes dos lanzamientos a su oferta premium en la Argentina: el smartphone Galaxy S26 FE y las tablets Galaxy Tab S12+ y Galaxy Tab S12 Ultra. Los dos apuntan a un mismo perfil de usuario: quien busca prestaciones de gama alta sin llegar, necesariamente, a los modelos más caros de la marca.
El Galaxy S26 FE es el primer smartphone que incorpora de fábrica One UI 9, la nueva versión de la interfaz de Samsung. Tiene pantalla Dynamic AMOLED de 6,7 pulgadas a 120 Hz y batería de 4.900 mAh, con carga rápida de 45W que alcanza el 69% en 30 minutos. Su precio ronda los $2 millones.
En fotografía, ofrece un sistema de tres cámaras con zoom óptico 3x, cámara principal de 50 MP, cámara frontal de 12 MP y modo Nightography para escenas con poca luz. Entre las funciones de inteligencia artificial, My FanCam reencuadra de manera automática a personas en movimiento, Photo Assist permite editar imágenes con comandos de voz y Now Brief arma resúmenes diarios a partir de las rutinas del usuario. Además, promete siete años de actualizaciones de sistema y seguridad.
Franco Armentano, gerente de producto Mobile de Samsung Argentina, explicó su lugar en el catálogo: “El Galaxy S26 FE tiene un rol estratégico central: acercar la experiencia premium a los consumidores que buscan capacidades exigentes en su día a día”. Según el ejecutivo, la serie Fan Edition “representa casi el 50% del volumen de la venta de gama alta de Samsung” y su aceptación en el país “ha mostrado un crecimiento continuo generación tras generación”.
El celular, con 256 GB de almacenamiento interno, tiene hoy un precio de $ 1,999,999 en la tienda oficial de la marca.
Tablets para trabajar y estudiar
Las Galaxy Tab S12+, de 12,6 pulgadas, y Tab S12 Ultra, de 14,6 pulgadas y apenas 5,1 mm de grosor, llegan en color Gray con paneles Dynamic AMOLED 2X de 1.600 nits, procesador de 3 nm, resistencia IP68 al agua y al polvo, y hasta 23 horas de autonomía. Ambas traen S Pen y funda Slim con teclado en la caja, y Photoshop viene preinstalado, por primera vez en una tablet Android.
En cuanto a precios, la serie parte de casi $ 3,7 millones para la Tab S12+ y de casi 4,3 millones para la Tab S12 Ultra.
Para Armentano, el cambio de fondo es de uso: “Tradicionalmente, la tablet se percibía como un dispositivo complementario para el entretenimiento, pero la serie Galaxy Tab S12 la posiciona directamente como un dispositivo ideal para el trabajo o estudio híbridos”.
Según explica, hay dos tipos de usuarios clave: estudiantes y profesionales independientes, por un lado, y creadores, diseñadores y empresas, por el otro. Un mismo equipo, agregó, “puede acompañar al profesional en reuniones, visitas externas, atención a clientes, presentaciones, consultas de documentos y otras tareas que antes dependían de diferentes equipos”.
Hasta el 4 de noviembre, las Tab S12 se pueden comprar en cuotas sin interés (15 o 18, según el banco), o con 20% de descuento en un solo pago. También hay hasta 35% adicional de ahorro con Plan Canje y 60 días de prueba con reembolso en compras online.
Según Armentano, estas herramientas pesan tanto como el hardware: “el consumidor valora las herramientas de accesibilidad financiera tanto como las especificaciones técnicas”.
IA, ecosistema y producción local
Sobre la inteligencia artificial, Armentano sostuvo que pasó de ser una novedad a “una herramienta cotidiana de productividad y creación de contenido”. Cámara, rendimiento y autonomía siguen siendo el “piso” de exigencia, pero “la IA es hoy el gran factor diferenciador que define la decisión de compra en favor de Samsung por la fluidez de su ecosistema”.
En cuanto a la producción, todo el portfolio de smartphones de Samsung se fabrica en Tierra del Fuego, mientras que las Tab S12 son importadas.
