- La locomotora de 1927 que volvió a funcionar
- Cómo fue la restauración que duró 22 años
- Cuándo volvió a encenderse la caldera de la “39 Grande”
- El regreso de la locomotora que emocionó a los vecinos
- El ambicioso proyecto para recuperar un tren histórico
- El Ferroclub Argentino y la preservación del patrimonio ferroviario
Una locomotora a vapor de casi un siglo de antigüedad volvió a recorrer las vías bonaerenses después de atravesar un extenso proceso de recuperación.
Se trata de la emblemática “39 Grande”, una máquina construida en Inglaterra en 1927 que permaneció durante 22 años en restauración gracias al trabajo de los integrantes y voluntarios del Ferroclub Argentino.
El regreso se produjo con una prueba técnica que llevó a la locomotora desde Remedios de Escalada hasta Dolores.
Durante el recorrido, pasó por distintas estaciones y despertó la atención de vecinos y aficionados al ferrocarril, que se acercaron a las vías para fotografiar el histórico momento.
La locomotora de 1927 que volvió a funcionar
La “39 Grande” fue fabricada en 1927 por Vulcan Foundry, una compañía con sede en Manchester, Inglaterra. Durante décadas formó parte de la historia ferroviaria y, con el paso del tiempo, terminó necesitando una profunda intervención para volver a funcionar.
Su característica silueta negra, el vapor y el sonido de su bocina permitieron recrear durante la prueba una imagen que parecía pertenecer a otra época.
El regreso también tuvo un fuerte componente emocional para quienes presenciaron el paso de la formación.
La locomotora permitió recuperar recuerdos vinculados con los viajes en tren y con la época en que el ferrocarril tenía una presencia mucho más importante en la vida cotidiana de los argentinos.
Cómo fue la restauración que duró 22 años
La recuperación de la “39 Grande” demandó más de dos décadas de trabajo. El proyecto estuvo a cargo de integrantes y voluntarios del Ferroclub Argentino, quienes fueron reconstruyendo la máquina prácticamente pieza por pieza.
La locomotora había sido rescatada en 1993 en la localidad bonaerense de Lobos, cuando su destino parecía estar ligado al desguace. A partir de entonces comenzó un largo proceso para devolverle sus condiciones originales de funcionamiento.
Entre las tareas más complejas se encontró la intervención de la caldera. El trabajo incluyó un reentubado completo y la fabricación de piezas que ya no podían conseguirse en el mercado.
La restauración requirió conocimientos técnicos específicos y una enorme cantidad de horas de trabajo voluntario para recuperar una máquina que forma parte del patrimonio ferroviario.
Cuándo volvió a encenderse la caldera de la “39 Grande”
Uno de los momentos fundamentales del proceso ocurrió en julio de 2023, cuando la caldera volvió a encenderse después de décadas fuera de servicio.
Ese paso permitió comenzar una nueva etapa de pruebas para comprobar el funcionamiento de los distintos componentes de la locomotora y avanzar hacia su regreso a las vías.
Con el tiempo, las pruebas permitieron que la máquina alcanzara velocidades cercanas a 80 kilómetros por hora, demostrando que el trabajo de recuperación había permitido devolverle capacidad operativa.
El regreso de la locomotora que emocionó a los vecinos
La prueba entre Remedios de Escalada y Dolores generó una importante expectativa entre los aficionados al mundo ferroviario. A medida que la locomotora avanzaba, numerosos vecinos se ubicaron junto a las vías para observarla y registrar su paso.
Las imágenes de la “39 Grande” circulando nuevamente por territorio bonaerense rápidamente se convirtieron en una muestra del vínculo que todavía existe entre los argentinos y el ferrocarril.
Algunos de los testimonios compartidos después del recorrido estuvieron relacionados con la nostalgia por los antiguos viajes en tren y los recuerdos de la infancia.
El ambicioso proyecto para recuperar un tren histórico
El objetivo del Ferroclub Argentino va más allá de conseguir que la locomotora vuelva a funcionar. La intención es formar una composición ferroviaria histórica que pueda circular por diferentes localidades y acercar este patrimonio al público.
Para completar el proyecto, se contempla la restauración de un coche restaurante y un coche camarote. De esta manera, la experiencia permitiría recrear con mayor fidelidad los antiguos viajes ferroviarios.
La idea es que estos vehículos no permanezcan únicamente como piezas de exhibición, sino que puedan volver a recorrer las vías y mostrar cómo era viajar en los trenes de otras décadas.
El Ferroclub Argentino y la preservación del patrimonio ferroviario
El trabajo detrás de la recuperación de la “39 Grande” forma parte de una tarea mucho más amplia. El Ferroclub Argentino, creado en 1972, trabaja en la conservación y restauración de locomotoras, vagones y distintos elementos vinculados con la historia ferroviaria del país.
La organización funciona con el aporte de sus socios, voluntarios y donaciones, que permiten continuar con proyectos de recuperación de piezas que, de otro modo, podrían terminar abandonadas o ser desguazadas.
El regreso de esta locomotora de 1927 representa así mucho más que la puesta en marcha de una máquina antigua: es la recuperación de una parte de la historia ferroviaria argentina que vuelve a recorrer las vías después de 22 años de restauración.