Las tijeras desafiladas pueden dificultar tareas cotidianas y hacer que cortar papel, tela u otros materiales sea mucho más complicado.
Sin embargo, antes de reemplazarlas, existe un truco casero que permite recuperar parte de su filo en pocos minutos.
Para hacerlo no hace falta comprar un afilador especial ni recurrir a herramientas profesionales. Solo se necesita un objeto sencillo que suele estar guardado en la caja de herramientas de cualquier hogar.
El truco casero para afilar las tijeras
El elemento que puede utilizarse es el papel de lija, un material habitual en trabajos de reparación o en manualidades.
Su superficie abrasiva permite desgastar suavemente el filo de las hojas y ayudar a recuperar su capacidad de corte.
Este tipo de recurso también puede resultar útil para otras tareas domésticas.
Cómo afilar las tijeras con papel de lija
El procedimiento es rápido y sencillo y no requiere desmontar las tijeras.
- Elegí una hoja de papel de lija fino.
- Doblala por la mitad con la superficie abrasiva hacia afuera.
- Cortá la lija con las tijeras varias veces, utilizando diferentes sectores de las hojas.
- Repetí los cortes entre 10 y 20 veces, dependiendo de qué tan desafiladas estén.
- Limpiá las hojas con un paño para eliminar los restos que puedan haber quedado.
La fricción de la lija ayuda a desgastar pequeñas irregularidades del filo y puede mejorar el corte de una tijera que se encuentra ligeramente desafilada.
Qué tener en cuenta para no dañar las tijeras
No es recomendable ejercer demasiada presión ni utilizar una lija excesivamente gruesa, ya que podría dañar el filo en lugar de mejorarlo.
A su vez, en las tijeras convencionales, el filo se encuentra en el bisel exterior de cada hoja. Por eso, no conviene intentar lijar indiscriminadamente las caras internas.
Si las hojas están muy dañadas, oxidadas o desalineadas, este método puede no ser suficiente. En esos casos, lo más conveniente es recurrir a un afilador profesional o directamente reemplazar la herramienta.
Cada cuánto conviene afilar las tijeras
No existe una frecuencia fija: depende principalmente del uso y del material que se corta.
Si las tijeras comienzan a engancharse, dejan de realizar cortes limpios o requieren demasiada fuerza, puede ser una señal de que necesitan mantenimiento.