Un nuevo estudio científico publicado en Nature Communications reveló una pieza clave para entender la adicción al cigarrillo: existe un gen que influye directamente en cuánto fuma cada persona.
Esto explica por qué algunos pueden limitar el consumo o incluso dejarlo, mientras que otros desarrollan una fuerte dependencia.
Esta investigación, realizada por científicos estadounidenses y daneses, marca un avance significativo en el entendimiento biológico del tabaquismo y abre la puerta a futuros tratamientos farmacológicos.
¿Qué es el gen CHRNB3?
Hasta ahora se sabía que la nicotina actúa sobre receptores específicos del cerebro, pero lo novedoso del hallazgo es que el gen CHRNB3, relacionado con esos receptores, tiene variantes raras cuya funcionalidad cambia entre individuos.
Estas variantes pueden reducir el consumo diario de cigarrillos, funcionando como una especie de freno natural a la adicción.
El estudio plantea que esta predisposición genética explica por qué algunas personas son fumadores sociales mientras que otras necesitan un cigarrillo al terminar de comer o consumen uno o más atados por día.
Un hallazgo que abre nuevas posibilidades terapéuticas
El descubrimiento tiene implicancias importantes en salud pública, considerando que el tabaquismo sigue siendo responsable de más de 7 millones de muertes anuales, según datos citados por los investigadores.
Al identificar variantes genéticas que disminuyen la dependencia, el trabajo sugiere que podrían desarrollarse tratamientos farmacológicos capaces de imitar este efecto genético, ofreciendo una alternativa más efectiva para quienes luchan por dejar de fumar.
Si bien ya existían indicios de la zona del genoma vinculada a la acción de la nicotina, esta es la primera vez que se detectan “presentaciones” diversas del gen con distinto impacto funcional, algo que podría transformar futuras terapias antitabaco.