En esta noticia

La microbiota intestinal ocupa un lugar central en las investigaciones sobre alimentación y salud. Cada vez más estudios analizan cómo los hábitos cotidianos pueden influir en este conjunto de microorganismos vinculado con funciones digestivas, inmunológicas y metabólicas.

En ese escenario, los especialistas coinciden en que la alimentación desempeña un papel clave. Entre los alimentos que reciben mayor atención aparecen los fermentados, asociados con una mayor presencia de microorganismos vivos en la dieta.

El equipo interdisciplinario de Profesionales Expertos en Nutrición Infantil (PROFENI) reunió evidencia científica reciente que analiza el impacto de estos alimentos sobre la microbiota y otros indicadores de salud.

El hábito diario que destaca la evidencia científica

Entre los alimentos fermentados, el yogur surge como una de las opciones más estudiadas. Según una investigación publicada en mSystems, el consumo de alimentos fermentados se asocia con diferencias en la composición de la microbiota intestinal y el metaboloma.

Además, un estudio publicado en The Journal of Nutrition propuso el concepto de una “dosis diaria de microorganismos vivos”, al destacar la importancia de incorporar regularmente alimentos que aporten estos microorganismos beneficiosos.

En la misma línea, otra investigación publicada también en The Journal of Nutrition analizó datos de más de 27.000 participantes y observó que una ingesta sostenida de alimentos con microorganismos vivos se asociaba con indicadores metabólicos más favorables.

El consumo habitual de microorganismos vivos se asocia con un mejor perfil metabólico.

Qué beneficios se relacionan con el consumo de yogur

La evidencia recopilada por PROFENI muestra que el consumo habitual de alimentos fermentados como el yogur se relaciona con una mayor diversidad de la microbiota intestinal, un factor considerado relevante para la salud inmunológica y metabólica.

Por otra parte, un estudio publicado en BMC Microbiology encontró asociaciones entre el consumo de yogur y cambios en la composición del microbioma intestinal, además de perfiles metabólicos vinculados con una menor obesidad abdominal.

Los especialistas señalan que el yogur también aporta proteínas de alto valor biológico, calcio y vitaminas esenciales. Gracias a estas características, se posiciona como una de las formas más accesibles y seguras de incorporar microorganismos vivos a la alimentación cotidiana.

A partir de la evidencia científica disponible, PROFENI destaca que sumar diariamente yogur a una alimentación equilibrada puede ser una estrategia sencilla para aumentar el consumo de microorganismos vivos y contribuir al cuidado de la microbiota intestinal.