Hay un ritual que se repite en miles de hogares: mezclar sal con jugo de limón y aplicarlo en rincones clave de la casa para limpiar la energía y atraer la prosperidad.
No es nuevo ni complicado. Lo que no todo el mundo sabe es que el día en que se hace marca una diferencia, según la tradición del Feng Shui.
Por qué los martes y los viernes son los días elegidos
Dentro de esta filosofía de origen chino, cada día de la semana se asocia a un planeta y a una energía específica.
- El martes corresponde a Marte, que representa la acción, la vitalidad y el impulso.
- El viernes, en cambio, está ligado a Venus, vinculado al amor y la prosperidad material.
Realizar el ritual en esos días, según la tradición, potencia la intención con la que se hace. No se trata de una regla rígida, sino de una forma de alinear el momento con la energía que se busca convocar.
Cómo hacer el ritual paso a paso
El procedimiento es sencillo y requiere dos elementos que ya están en cualquier cocina:
- Exprimí el jugo de medio limón en un recipiente pequeño.
- Agregá una cucharada de sal gruesa y mezclá hasta disolver.
- Limpiar con esa mezcla los umbrales de las puertas y las esquinas de los ambientes donde más tiempo se pasa.
- Dejá actuar unos minutos y luego limpiá con un paño húmedo limpio.
- Repetí el proceso cada martes o viernes para mantener el flujo de energía positiva.
El limón, en la cosmovisión del feng shui, actúa como elemento purificador y protector. La sal, por su parte, absorbe las cargas energéticas negativas acumuladas en el ambiente.
Juntos, forman una combinación que esta práctica considera especialmente para despejar bloqueos y abrir camino a la abundancia.
Si no es posible hacerlo esos días, la tradición también permite realizarlo en días de Luna nueva o Luna creciente, con efecto similar, aunque menos concentrado.
El ritual no reemplaza ninguna acción concreta, pero muchos lo incorporan como un hábito semanal para mantener el hogar energéticamente limpio y orientado a la prosperidad.