Combinar agua con limón y bicarbonato se volvió cada vez más popular en los últimos años, especialmente entre quienes buscan incorporar hábitos saludables a su rutina diaria. Esta bebida, que suele consumirse en ayunas, genera debate tanto en redes sociales como en el ámbito de la nutrición, donde especialistas analizan su composición y su impacto en el organismo.
Esta mezcla combina un cítrico ampliamente utilizado con un compuesto alcalino conocido por su uso doméstico y alimentario. Aunque su preparación es sencilla, existen dudas frecuentes sobre sus efectos reales, su seguridad y las razones por las que muchas personas la incorporan de manera habitual a su dieta.
¿Qué ocurre en el organismo al consumir esta bebida?
Según especialistas en nutrición, el agua con limón suele formar parte de rutinas de mañana porque resulta una alternativa simple frente a otras bebidas industrializadas. El limón aporta compuestos naturales, mientras que el bicarbonato de sodio es conocido por su capacidad de neutralizar ácidos, lo que explica parte del interés que despierta esta combinación.
Especialistas de la Cleveland Clinic, explican que el consumo de bebidas a base de agua con cítricos puede influir en procesos digestivos y en la hidratación general. En tanto, el bicarbonato es utilizado en ciertos contextos médicos para aliviar molestias estomacales, siempre bajo indicación profesional.
También la dietista Julia Zumpano señala que agregar limón al agua ayuda a mejorar su sabor, lo que favorece una mayor ingesta de líquidos durante el día. Este aspecto es clave para quienes buscan reducir el consumo de bebidas azucaradas o gaseosas.
¿Cuáles son los beneficios del limón y del bicarbonato?
Un vaso de agua con jugo de limón tiene los siguientes beneficios:
- Pocas calorías.
- una cantidad significativa de vitamina C, un nutriente esencial para múltiples funciones del organismo.
- Antioxidantes naturales que participan en distintos procesos celulares.
Por su parte, la fundadora de Camelback Nutrition & Wellness, Kristen Karli, indica que muchos de los efectos asociados a esta bebida provienen directamente de los nutrientes de la fruta. En el caso del bicarbonato, su acción alcalina es el principal motivo por el cual se lo incorpora, aunque su uso debe ser moderado.
Algunos estudios científicos, como uno publicado en el Journal of Nutrition and Metabolism, analizan cómo ciertos componentes del limón, combinados con actividad física, pueden influir en parámetros como la presión arterial, aunque remarcan que no se trata de una solución milagrosa.
¿Cuáles son las precauciones a tener en cuenta sobre esta bebida?
A pesar de su popularidad, los especialistas advierten que mezclar agua con limón y bicarbonato no está exento de posibles efectos secundarios. El ácido del limón puede erosionar el esmalte dental si se consume de forma frecuente, lo que podría generar sensibilidad en los dientes.
Además, debido a su acidez, esta bebida podría agravar cuadros de reflujo gástrico o provocar molestias estomacales en personas sensibles. En el caso del bicarbonato, su consumo excesivo puede alterar el equilibrio de sodio en el organismo.
Por último, los expertos recomiendan consultar con un profesional de la salud antes de incorporar esta bebida de manera diaria, especialmente en personas con problemas renales, hipertensión o alergias, ya que un exceso de vitamina C o bicarbonato podría generar efectos adversos como náuseas o cálculos renales.
Los profesionales de la salud coinciden en que cualquier bebida o alimento debe evaluarse en función de su consumo responsable. En este sentido, expertos advierten que incluso las opciones consideradas “naturales” pueden generar efectos no deseados si se ingieren sin control o sin conocer cómo actúan en el cuerpo.