Hay un truco casero que miles de personas aplican en todo el mundo y que en Argentina muy pocos conocen: meter las almohadas en el freezer.
Si bien suena extraño, esta costumbre tiene un respaldo científico, sobre todo, a la hora de pensar en la salud y en el sueño profundo y reparador por las noches.
Para qué sirve meter las almohadas en el freezer
Las almohadas, al igual que toda la ropa de cama, son el hábitat favorito de los ácaros del polvo, unos microorganismos invisibles que se alimentan de las células muertas de la piel que desprendemos al dormir.
Los ácaros en sí no son el problema. El problema son sus desechos, que contienen proteínas capaces de desencadenar:
- Alergias.
- Asma.
- Congestión nasal.
- Picazón en los ojos
- Tos persistente.
Un estudio publicado en la revista científica The Journal of Allergy and Clinical Immunology comprobó que congelar una muestra de ácaros del polvo a -15°C, la temperatura habitual de los freezers hogareños, logró que tanto los ácaros como sus huevos murieran en 48 horas.
Congelar las almohadas durante 24 horas mata los ácaros. Y si luego se lavan a al menos 60°C, también se eliminan los excrementos de ácaros de la tela.
En resumen, el freezer de la heladera mata a los ácaros y el lavado posterior elimina los alérgenos que dejaron. Los dos pasos juntos son más efectivos que cualquier producto de limpieza del mercado.
Cómo hacerlo bien paso a paso
El procedimiento es simple y no lleva más de cinco minutos:
- Colocar la almohada dentro de una bolsa hermética para que no absorba olores ni humedad del freezer.
- Dejarla un mínimo de 24 horas a -15°C.
- Sacarla y dejarla airear durante una hora antes de volver a usarla.
- Lavarla a 60°C para eliminar los restos de ácaros muertos y sus alérgenos.
- Repetir el ciclo una vez por semana para mantener la colonia bajo control.
La congelación es una medida especialmente indicada para las almohadas, un complemento en el que suele ser más complicado deshacerse de los ácaros que en las sábanas o las fundas.
Un bonus para la ropa de cama
Lavar las sábanas, mantas y fundas a 54°C o más para matar los ácaros, y exponer el colchón y las almohadas al sol, ya que la radiación ultravioleta elimina la humedad y reduce la presencia de ácaros. Para quienes no tienen terraza o patio, el freezer es la alternativa más accesible y eficaz.
Un detalle importante: es recomendable cambiar las almohadas cada uno o dos años, dependiendo del uso y la calidad del material. El truco del freezer alarga su vida útil y mejora su higiene, pero no las vuelve eternas.