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La idea de que después de la menopausia resulta prácticamente imposible bajar de peso está extendida entre muchas mujeres. Los cambios hormonales, las modificaciones en el metabolismo y la redistribución de la grasa corporal pueden hacer que los intentos por bajar de peso parezcan menos efectivos.

Sin embargo, la evidencia científica muestra que perder peso sigue siendo posible durante la perimenopausia y la posmenopausia. Una encuesta impulsada por Novo y realizada por Quiddity a 800 mujeres argentinas de entre 40 y 65 años reveló que una de cada tres mujeres preocupadas por su peso considera que cualquier esfuerzo para adelgazar es inútil en esta etapa de la vida.

El mismo relevamiento mostró que el 71% de las participantes identificó el aumento de peso, los cambios en la forma corporal o las dificultades para controlarlo entre sus principales preocupaciones.

¿Qué cambia en el organismo durante la menopausia?

La reducción de los estrógenos puede modificar la distribución de la grasa corporal y favorecer su acumulación en el abdomen. A estos cambios pueden sumarse modificaciones en la masa muscular, la actividad física, el descanso y otros factores que influyen sobre el metabolismo. Por eso, los especialistas destacan que el abordaje del peso durante esta etapa debe ser individualizado y contemplar tanto la alimentación y la actividad física como la salud metabólica y el manejo de las emociones.

Qué muestran los nuevos estudios sobre el descenso de peso

Un análisis posterior del estudio STEP UP, presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad de 2026, evaluó los resultados del tratamiento con semaglutida 7,2 mg semanal en mujeres con obesidad, según su etapa reproductiva.

A las 72 semanas, las participantes registraron los siguientes descensos promedio de peso: Premenopausia: 22,6%. Perimenopausia: 19,7%. Posmenopausia: 19,8%.

Además, en los tres grupos se observó una reducción promedio del perímetro de cintura superior al 15% y casi la mitad de las participantes pasó de la categoría de obesidad a sobrepeso o peso normal, según su índice de masa corporal.

Estos resultados sugieren que la respuesta al tratamiento con semaglutida de Novo puede mantenerse a través de las diferentes etapas de la transición menopáusica.

Foto: Asociación obesidades en México.

Se trata de un análisis posterior de un ensayo clínico, por lo que sus resultados deben interpretarse considerando las características de las participantes y no pueden extrapolarse automáticamente a todas las mujeres.

La importancia de contar con acompañamiento profesional

El tratamiento del sobrepeso y la obesidad puede incluir intervenciones sobre los hábitos cotidianos y, cuando corresponde, medicamentos indicados por un profesional.

En Argentina, Novo ofrece Novo a la Par® un programa de acompañamiento que brinda información educativa, beneficios y herramientas para las personas en tratamiento.

Los especialistas coinciden en que la menopausia no representa una barrera definitiva para bajar de peso. El desafío consiste en identificar los factores que intervienen en cada caso y establecer objetivos de salud realistas y sostenibles.

La información presentada tiene fines exclusivamente informativos. La elección de cualquier tratamiento debe realizarse junto con un profesional de la salud.

La información presentada en esta nota tiene fines exclusivamente informativos y se basa en evidencia científica disponible. La mención de tratamientos o medicamentos no constituye una recomendación, y cualquier decisión terapéutica debe ser evaluada junto a un profesional de la salud, quien podrá determinar la alternativa más adecuada según las necesidades de cada persona.

Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.