Nada se compara con el aroma del pan recién horneado. Aunque muchas personas creen que preparar pan francés requiere experiencia o conocimientos de panadería, la realidad es que con unos pocos ingredientes básicos y un poco de paciencia es posible obtener en casa pancitos dorados, crocantes por fuera y suaves por dentro.
Ideal para el desayuno, la merienda o para acompañar cualquier comida, el pan francés es uno de los clásicos infaltables de la mesa argentina. La clave está en respetar los tiempos de levado y generar vapor durante la cocción para conseguir una corteza perfecta.
Los ingredientes necesarios para la preparación
Para preparar aproximadamente una docena de panes franceses necesitás:
- 500 gramos de harina 000
- 300 ml de agua tibia
- 15 gramos de levadura fresca (o 5 gramos de levadura seca)
- 10 gramos de sal
- 1 cucharada de aceite
- 1 pizca de azúcar
- Paso a paso para preparar pan francés.
Paso a paso, ¿cómo prepararlo?
El primer paso consiste en activar la levadura. Para ello, colocá en un recipiente una pequeña cantidad del agua tibia junto con la levadura, la pizca de azúcar y una cucharada de harina. Mezclá bien y dejá reposar durante unos 15 minutos. Cuando la preparación presente burbujas en la superficie, significará que la levadura está lista para incorporarse a la masa.
Mientras tanto, disponé la harina en un bowl. En el centro agregá el fermento ya activado, el aceite y el resto del agua tibia. Comenzá a integrar los ingredientes hasta obtener una masa uniforme y amasá durante unos 10 a 15 minutos.
Una vez alcanzada la textura adecuada, formá un bollo y colocarlo en un recipiente apenas aceitado. Cubrilo con un repasador limpio o film y dejalo descansar hasta que duplique su volumen. Dividila en porciones similares y dales una forma alargada característica del pan francés.
Para acomodarlas antes de la cocción, una excelente alternativa es utilizar la Bandeja Hudson la asadera de acero al carbono, cuyas medidas de 35 x 27 cm permiten distribuir cómodamente varias piezas de masa. Además, su fabricación en acero al carbono favorece una transmisión uniforme del calor, contribuyendo a una cocción pareja y un dorado homogéneo
Ya ubicados sobre la bandeja ligeramente aceitada, los panes deben reposar nuevamente durante unos 30 a 40 minutos para completar el segundo levado. Antes de llevarlos al horno, realizá un corte longitudinal en la superficie de cada uno con un cuchillo bien afilado para facilitar su expansión durante la cocción.
Con el horno previamente calentado a 200°C, colocá un recipiente metálico con agua caliente en la base. El vapor generado durante los primeros minutos permitirá que los panes desarrollen una corteza fina, brillante y crocante. Horneá durante 15 a 20 minutos, o hasta que los pancitos adquieran un color dorado intenso. Una vez listos, retiralos y dejalos enfriar.