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El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo esquema regulatorio para las plataformas digitales de transporte y reparto que operan en la Argentina. A partir de junio, la supervisión de actividades realizadas a través de aplicaciones como Uber, Cabify, DiDi, Rappi y PedidosYa quedará bajo la órbita de la Secretaría de Transporte.

La decisión fue oficializada mediante el Decreto 407/2026, publicado en el Boletín Oficial, y representa uno de los cambios más importantes incorporados dentro del nuevo marco de la reforma laboral vinculada a la denominada economía de plataformas.

Según establece la normativa, la Secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio de Economía, será la encargada de aplicar, supervisar y regular el régimen destinado a quienes generan ingresos mediante aplicaciones de movilidad y reparto.

De esta manera, el Gobierno definió que las actividades desarrolladas por estas plataformas estarán asociadas principalmente a cuestiones de transporte, circulación urbana y logística, dejando en un segundo plano el enfoque tradicional de las relaciones laborales.

Qué cambia para Uber, Cabify, DiDi, Rappi y PedidosYa

El nuevo esquema alcanza tanto a las aplicaciones dedicadas al transporte de pasajeros como a aquellas vinculadas con entregas y logística urbana.

Entre las empresas comprendidas se encuentran Uber, Cabify y DiDi en el segmento de movilidad, además de Rappi y PedidosYa en el sector de reparto. También quedan incluidas otras plataformas regionales y locales que prestan servicios similares en distintas provincias argentinas.

Con la entrada en vigencia del decreto, será la Secretaría de Transporte la encargada de implementar las disposiciones técnicas y administrativas relacionadas con el funcionamiento de estas actividades.

A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, se definió qué organismo será responsable de supervisar a las aplicaciones de movilidad y logística urbana.

Por qué el Gobierno trasladó el control a Transporte

En los fundamentos de la medida, el Ejecutivo sostuvo que la naturaleza principal de los servicios ofrecidos mediante aplicaciones tecnológicas está vinculada con la movilidad urbana y la logística de distribución de bienes y pasajeros.

Bajo ese criterio, consideró que la Secretaría de Transporte cuenta con las competencias técnicas necesarias para supervisar cuestiones relacionadas con circulación vehicular, transporte de pasajeros y sistemas de reparto.

La decisión también consolida la postura que el Gobierno viene sosteniendo respecto de los choferes y repartidores que trabajan a través de estas plataformas, al considerarlos prestadores independientes y no empleados bajo relación de dependencia.

Qué pasará con la Secretaría de Trabajo

Si bien el control general pasará a la Secretaría de Transporte, la Secretaría de Trabajo conservará algunas atribuciones específicas.

Su intervención quedará limitada a eventuales acuerdos o convenios colectivos que puedan surgir dentro de la actividad, mientras que la regulación cotidiana del sector será administrada por el área de Transporte.

Un nuevo marco para la economía de plataformas

La regulación de las aplicaciones de transporte y reparto fue uno de los puntos incorporados dentro de la reforma laboral aprobada recientemente por el Congreso.

El objetivo del nuevo esquema es crear un régimen específico para las actividades desarrolladas mediante plataformas tecnológicas, diferenciándolas de los sistemas tradicionales de contratación laboral.

Desde la llegada de estas empresas al país, la relación entre las plataformas y quienes prestan servicios a través de ellas fue objeto de debates judiciales, proyectos legislativos y distintas iniciativas regulatorias.

Con la publicación del Decreto 407/2026, el Gobierno busca otorgar mayor previsibilidad al sector y concentrar la supervisión en un organismo especializado en movilidad urbana, transporte y logística.