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La reforma del Código Civil y Comercial argentino introdujo cambios clave en materia sucesoria que impactan directamente en las familias que enfrentan el fallecimiento de uno de los padres.

Cuando fallece uno de los progenitores, se abre automáticamente su sucesión. Esto incluye sus bienes propios y la mitad de los bienes gananciales, ya que la otra mitad pertenece al cónyuge sobreviviente.

Si muere uno de los padres, ¿quiénes heredan primero?

De acuerdo con el Código Civil y Comercial, en ausencia de testamento o si este es inválido, se aplica la sucesión intestada. Los llamados a heredar son:

  • Hijos y descendientes (prioridad absoluta).
  • Cónyuge supérstite, que hereda junto a los hijos.
  • Ascendientes, si no hay descendientes.
  • Colaterales, en último término.

Cambia la Ley de Sucesiones: cómo se divide la herencia y los límites al testamento

Las reformas del nuevo Código ajustaron las porciones que obligatoriamente deben recibir los herederos forzosos:

  • Hijos o nietos: 66% de la herencia (antes 80%).
  • Padres: 50% (antes 66%).
  • Cónyuge: 50%, pero como socio de bienes gananciales, no como heredero directo.
Hacer la sucesión tras la muerte del primer progenitor permite ordenar la mitad del patrimonio y facilita acuerdos familiares mientras el otro padre aún está en vida. Foto: archivo.

Cuáles son los pasos que deben seguir los hijos cuando muere uno de los padres

El sistema legal establece reglas claras sobre quiénes heredan, en qué proporciones y qué pasos deben seguirse para asegurar la transmisión del patrimonio.

1. Reunir la documentación básica

Se requiere:

  • Partida de defunción, DNI, actas familiares.
  • Documentos de bienes: escrituras, títulos, cuentas, vehículos.

2. Iniciar la sucesión cuanto antes

La sucesión debe hacerse sí o sí, exista o no testamento. Iniciarla temprano evita que los bienes queden “inmovilizados”, impidan ventas o incluso que la herencia termine declarada vacante.

3. Publicación de edictos

El juez ordena publicar avisos en el Boletín Oficial para informar a posibles herederos o acreedores. Es un paso obligatorio.

4. Declaratoria de herederos

Tras los edictos, el juez reconoce oficialmente a los herederos y habilita la partición de bienes.

Por qué no conviene esperar a que mueran ambos padres para hacer la sucesión

Realizarla tras el fallecimiento del primer progenitor evita acumulación de conflictos, facilita acuerdos y permite, por ejemplo, reservar usufructo vitalicio al cónyuge supérstite para protegerlo mientras se organiza el patrimonio familiar.

Por otro lado, cuanto más tiempo pasa, más difícil se vuelve: documentación perdida, herederos fallecidos, domicilios distintos, conflictos internos, bienes deteriorados o con deudas acumuladas. Esto eleva costos judiciales y honorarios, y prolonga el proceso. Los especialistas recomiendan iniciar la sucesión “en caliente” para evitar que los herederos de segunda o tercera generación tengan que resolver un entramado muchísimo más complicado.

Es importante considerar que, cuando fallece uno de los padres, su mitad de los bienes gananciales pasa a integrar la sucesión. Si no se hace el trámite, esa mitad queda “en el limbo”, lo que complica cualquier decisión sobre venta, refacción, alquiler o traspaso. Ordenar la sucesión permite que los hijos y el cónyuge gestionen mejor el patrimonio familiar.