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Trabajar y vivir en otro país se convirtió en una alternativa cada vez más elegida por los argentinos que buscan combinar una experiencia en el exterior con la posibilidad de generar ingresos y ahorrar.

En ese contexto, Berenice Mos, una joven que reside en Nueva Zelanda, contó cuál fue uno de los empleos que más dinero le permitió juntar durante su estadía.

La experiencia se desarrolló en zonas rurales y estuvo vinculada con el cultivo de kiwi. Se trata de un trabajo físico que se paga por producción y que, según relató, le permitió alcanzar ingresos de hasta 2000 dólares neozelandeses por semana, aproximadamente 1193,59 USD.

Además, el alojamiento incluido reducía considerablemente sus gastos y hacía posible ahorrar una parte importante de lo ganado.

El trabajo en Nueva Zelanda que puede pagar hasta 2000 dólares por semana

Berenice explicó que la tarea, conocida como “Pole & Strings”, consiste en preparar las estructuras que utilizarán las plantas de kiwi durante su crecimiento. El trabajo incluye colocar palos en el terreno y atar hilos a ambos lados para que los cultivos puedan apoyarse y crecer de manera guiada.

El sistema de pago se realiza por producción. Según contó la argentina viviendo en el exterior, recibían alrededor de 6 dólares neozelandeses por cada palo colocado y, en una jornada, podían completar entre 110 y 140 unidades, aunque el rendimiento variaba según las condiciones de trabajo.

De esta manera, sus ingresos semanales podían ubicarse entre 1800 y 2000 dólares neozelandeses. “Lo que llevaba por semana a cobrar era 1800, 1900 hasta 2000 dólares neozelandeses. Una locura”, relató en sus redes sociales.

Cobrar por producción: el secreto para aumentar el sueldo, pero con un gran esfuerzo físico

Una de las principales características de este empleo es que el dinero que se gana depende directamente del ritmo de trabajo. Cuantos más palos logren colocar los trabajadores, mayor será el ingreso al finalizar la semana.

Para realizar la tarea deben trasladar los materiales por el campo, llevar carritos cargados con hilos, colocar los palos en la tierra y completar el atado de los soportes. Por eso, Berenice reconoció que se trata de una actividad exigente y que terminaba las jornadas con un importante cansancio físico.

Sin embargo, el pago por producción permite que quienes mantienen un buen ritmo puedan aumentar considerablemente sus ingresos. La joven destacó que esa posibilidad fue uno de los principales beneficios económicos de la experiencia.