En esta noticia

Adam Smith, el famoso economista, referente liberal y filósofo de la ilustración escocesa, dejó una reflexión que sentó las bases de su pensamiento sobre cómo funciona el mercado, los intereses humanos y los negocios. Sus ideas todavía se retoman hoy para muchos de los Gobiernos y modelos económicos actuales.

La frase en la que afirmaba que “no es por la benevolencia del carnicero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés”, no solo habla de un fin mercantil, sino que aplica para la vida en general.

Una frase que define una forma de mirar al otro

Entre los conceptos e ideas más citadas de Adam Smith se encuentran las siguientes tesis:

  • La División Internacional del Trabajo
  • La Mano Invisible del Mercado
  • La Teoría del Valor
  • El Libre Mercado

En esta línea, el economista escocés sentó las bases del movimiento liberal clásico con nociones sobre economía general, comercio, mercados y transaciones entre países.

Smith sentó la base para otros pensadores liberales como el prócer argentino, Alberdi.

Sin embargo, la frase sobre el carnicero y su interés tiene una interpretación más general sobre la vida que apunta a que una persona suele realizar un acto por interés propio aunque este hecho tengo un beneficio para otro.

Según esta mirada, no es solo la buena intención de una persona la que define el acto, sino también su propio provecho que puede ser positivo para la sociedad en su conjunto.

Adam Smith fue un ilustrado liberal y economista escosés.

La riqueza de las naciones, la obra clave de Adam Smith

“No es por la benevolencia del carnicero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés”, es probablemente la frase más famosa de su libro cumbre, La riqueza de las naciones (1776).

En este concepto, Smith resume la lógica del interés propio. El carnicero, el cervecero o el panadero no venden comida por caridad o amor al prójimo, sino porque buscan obtener un beneficio económico para ellos mismos.

Lo revolucionario de su planteamiento es que este comportamiento “egoísta” termina beneficiando a todos:

  1. Uno obtiene comida de calidad a un precio que estás dispuesto a pagar.
  2. El otro genera ingresos para mantener a sus familias.
  3. La sociedad funciona de forma eficiente sin necesidad de que alguien (el Estado) ordene qué producir o a qué precio.

Otras frases icónicas de Adam Smith

El famoso referente liberal dejó otras reflexiones que van mucho más allá del simple egoísmo económico, que abarcan temas como la justicia social, la ética y la naturaleza humana.

Sobre la sociedad y la pobreza

  • “Ninguna sociedad puede ser floreciente y feliz si la mayor parte de sus miembros son pobres y miserables”. Este puento demuestra que Smith no solo buscaba la eficiencia, sino el bienestar general como medida del éxito de una nación.
  • “Donde hay grandes propiedades, hay una gran desigualdad. Por cada hombre muy rico, debe haber al menos quinientos pobres”. Un reconocimiento temprano de las brechas de riqueza que el sistema puede generar.

Sobre la “mano invisible” y el interés propio

  • “Cada individuo... es conducido por una mano invisible a promover un fin que no formaba parte de su intención”. El núcleo de su teoría sobre cómo el orden espontáneo beneficia a la sociedad.
  • “El hombre es un animal que hace tratos: ningún otro animal hace esto. Ningún perro intercambia huesos con otro”. Esta observación habla sobre lo que diferencia a los humanos desde un punto de vista económico, la capacidad de negociar.