La anglo-holandesa Shell, uno de los gigantes petroleros a nivel mundial, vendió activos en diversos países de la región. Las operaciones, que varían según los casos, envuelven actividades de la empresa en Colombia, Paraguay, Uruguay y Ecuador, que se suman a sus salidas anteriores de Venezuela y de Perú.
El paquete de operaciones que fueron dadas a conocer ayer forma parte de la estrategia de Shell para Latinoamérica, que contempla la revisión de sus negocios en todo el continente. En ese sentido, la filial argentina aseguró que la casa central mantiene firme su decisión de permanecer tanto en este país como en Chile.
Shell vendió a Petrobras operaciones en Colombia, Paraguay y Uruguay. Según trascendió, el monto de la venta fue de 140 millones de dólares, pero la cifra final se establecerá cuando se haga el traspaso, en 2006.
En el país caribeño, la brasileña se quedará con el control de 38 estaciones de servicio en Bogotá, así como también con una base de operaciones, una planta de mezcla de lubricantes, una terminal de productos básicos y el suministro de carburantes a clientes mayoristas.
En tanto, en Paraguay y Uruguay la firma cedió a Petrobras la totalidad de sus negocios. Eso significa, en el primer caso, que la brasileña contará con otras 134 bocas de expendio en tierra guaraní y la comercialización de lubricantes, así como también con activos en la comercialización de Gas Licuado de Petróleo (GLP) e instalaciones para la venta de productos para aviación en los aeropuertos de Asunción y de Ciudad del Este.
En Uruguay, en tanto, Petrobras sumará 89 nuevas estaciones de servicio, instalaciones para la comercialización de combustible de aviación en el aeropuerto internacional de Montevideo, así como la venta a buques y a barcazas y el negocio de lubricantes.
En líneas generales, las nuevas adquisiciones están en sintonía con el objetivo central del plan estratégico de la firma brasileña: consolidar su posición como empresa integrada de energía, especialmente en Latinoamérica.
Las autoridades de Ancap, que también estaba detrás de los activos de Shell en su país, lamentaron la ventaja que les sacó la brasileña a la hora de concretar el negocio. “Tuvimos interés en participar junto a algunos socios en esa compra, pero en el libre juego de la oferta y demanda ganó Petrobras , afirmó el presidente de la estatal uruguaya, Daniel Martínez.
Por su parte, la estatal chilena de petróleo, Enap, aprovechó la revisión de Shell de sus negocios en el continente y emuló el ejemplo de la brasileña. La trasandina se quedó con casi un 13% del mercado mediante la compra a la anglo–holandesa de las 60 bocas de expendio que poseía en el Ecuador.
El gerente general de la chilena, Enrique Dávila, sostuvo que la operación está contemplada en el plan estratégico de la empresa, que prevé consolidar su posición en refinación, logística y comercialización en la costa del Pacífico.
La compañía ya estaba presente en Ecuador a través del negocio de exploración y producción de hidrocarburos.