El Juzgado que entiende en la quiebra del Scotiabank Quilmes trabó un embargo por $ 11,3 millones sobre una cuenta que los canadienses The Bank of Nova Scotia –ex dueños de la entidad– tienen en el HSBC Bank Argentina. La medida, solicitada por la Sindicatura, responde al pedido de un acreedor y se enmarca en la voluntad de extender la quiebra a la casa matriz, tras su abrupta salida del país en 2002.
El justificativo de la decisión radica en un cuestionado pago de dividendos que el Scotiabank Quilmes concretó en noviembre de 2001, por u$s 11,3 millones, en plena crisis del sistema financiero. En agosto del año pasado, la justicia local ya había trabado un embargo preventivo sobre dos cuentas que Scotia International Ltd. y Scotia Holdings Argentina SA –ambas controladas por The Bank of Nova Scotia– tenían en el ABN AMRO, pero los canadienses apelaron y la cuestión está en Cámara.
El impulsor del incidente es Jorge Fiorito, que pertenece a la familia que era dueña del Banco Quilmes antes de su venta al grupo canadiense. Fiorito es abogado, estaba a cargo de la cartera de juicios del banco, y reclama honorarios impagos por cerca de $ 500.000. Los pasivos verificados en la quiebra del Scotia ascienden a más de $ 500 “Lo que se cuestiona es la decisión de aprobar y transferir dividendos al exterior en plena crisis económica financiera, y contando ya con la información sobre disminución de efectivo mínimo y pérdida de depósitos , sostuvo el estudio de los síndicos Sastre, Lostao y Romano.
Un mes después del pago en efectivo de dividendos, el Scotia pidió asistencia por iliquidez al Banco Central, por un monto cercano a los $ 180 millones. Fiorito decidió promover el pedido de embargo, para que los fondos sean restituidos.
En enero de 2002, el Scotiabank entró en default, al no pagar el vencimiento de una Obligación Negociable (ON), por u$s 55 millones. En abril de ese año la entidad fue suspendida y entró en proceso de liquidación. El MacroBansud y el Comafi se quedaron con los activos y pasivos privilegiados. A principios del mes pasado, los canadienses contra atacaron, también por la vía legal. The Bank of Nova Scotia dijo que presentará una demanda por cerca de u$s 600 millones, con el argumento de que la Argentina violó un tratado bilateral firmado en 1991.