

AR-Sat, la empresa mixta de soluciones satelitales que fue presentada el viernes pasado en la Casa Rosada por el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el secretario de Comunicaciones, Guillermo Moreno, sigue sumando aliados para llegar a su objetivo: desarrollar, construir y explotar un satélite en la posición 81º Oeste, que hasta hace pocas semanas estaba en manos de Nahuelsat.
Ayer, una alta fuente del ministerio de Planificación confirmó que China será parte del proyecto AR-Sat en dos etapas. Por un lado, será desde ese país desde donde se lanzarán dos satélites, una vez que estén construidos. A su vez, la misma fuente aseguró que China también sería, junto con otras empresas locales, uno de los principales proveedores de Invap, la compañía que designó el Gobierno como contratista del proyecto satelital. Venezuela ya había sido uno de los convidados para participar en la flamante empresa.
Especialistas del sector señalaron que, si bien China remodeló su plataforma de lanzamiento, lo que verdaderamente habría torcido la balanza a su favor fue la propuesta económica que presentó a AR-Sat.
Los socios espaciales
Aunque la empresa nació estatal, en no más de 90 días se hará una primera emisión de acciones clase B. Desde entonces, el Gobierno sólo mantendrá el 5% de la compañía y una acción de oro. El resto de la empresa quedará en manos privadas. El Gobierno quiere que sean las compañías las que adquieran acciones B, C y una futura emisión de Obligaciones Negociables, cuando el proyecto esté más avanzado.
Desde la cartera de De Vido confirmaron que Aeropuertos Argentina 2000 –de Eduardo Eurnekian–, el Grupo Clarín y la operadora CTI Móvil –controlada por el mexicano Carlos Slim– ya se comprometieron a participar tanto de la financiación del proyecto como de la compra de capacidad satelital.
Sin embargo, una alta fuente de la empresa celular desmintió que el mexicano vaya a comprar acciones del proyecto. Como ya se barajaba, CableVisión, la italiana Telespazio y la provincia de Santa Cruz sólo comprometieron la compra de capacidad.










