Antes de que termine mayo, la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (Sepyme) lanzará una nueva licitación para subsidiar la tasa que las entidades cobran en sus créditos para Pymes. Pero habrá una novedad: los bancos que obtengan un cupo y no lo usen, deberán pagar una multa.
El objetivo es que las entidades que ganen la licitación coloquen la totalidad del monto adjudicado. Ocurre que en las operaciones pasadas hubo bancos que hicieron ofertas muy agresivas, se ganaron el rótulo de tener el interés más bajo del mercado, pero a la hora de prestar a las Pymes no colocaron la totalidad del monto adjudicado. “No sólo ganaban publicidad gratis, sino que también le quitaban la posibilidad a otros bancos de prestar esos fondos , asegura una fuente cercana a las licitaciones.
Por eso, a partir de ahora existirá lo que se denomina una comisión de compromiso. Esto es, si el banco no presta el monto adjudicado en el plazo estipulado, deberá abonar una penalización. Hasta ahora, según el relevamiento que hacen en la Sepyme, hubo tres bancos privados que licitaron un monto y no lo colocaron en su totalidad.
Además, la Sepyme elevará de 20 a 25 el porcentaje que las entidades deberán destinar a nuevos clientes. Esto obliga a los bancos a agudizar su estrategia comercial en busca de más Pymes que necesiten financiamiento.
Para este año, la Sepyme estima licitar subsidio de tasas para $ 700 millones en créditos. El mecanismo es el siguiente. En cada operación, los bancos ofrecen la tasa, el monto y el plazo al que están dispuestos a prestar. Luego, las autoridades deciden un precio de corte y todas las posturas por debajo de esa línea quedan incorporadas al régimen de subsidios.
A partir de allí, los bancos salen a prestar. Una vez otorgado el crédito, al vencimiento de cada cuota, la Pyme paga el importe correspondiente a la tasa subsidiada. El resto –hasta alcanzar el valor que cada entidad fijó en la licitación–, lo cubre el Estado. Cada mes, los bancos reciben esa parte del pago en sus cuentas del Banco Central. El Gobierno no licita $ 700 millones, si no el subsidio de las tasas para créditos por ese monto, que implica una desembolso inferior.
Hasta ahora, la mayor parte de las licitaciones se destinó a créditos para capital de trabajo y para bienes de capital. Los primeros fueron los de más fácil salidas, porque las entidades cuentan con diversos instrumentos para canalizarlos (adelantos, descuentos de cheques, etc.). En los segundos es donde hubo más dificultades.