

La crisis interna en la Confederación General del Trabajo (CGT) obligó ayer a su jefe, Hugo Moyano, a defenderse en persona de los ataques de sus colegas. El dirigente negó haber sufrido presiones para acelerar las respuestas del Gobierno a las exigencias sindicales y descartó que la organización pueda sufrir una nueva fractura. “A mí nadie me presiona. La CGT está consolidada y no hemos emplazado a nadie , aseguró por radio sobre la convocatoria para el 6 de abril al Comité Central Confederal (CCC), un organismo al que los sindicatos suelen acudir como paso previo a la adopción de medidas de fuerza.
Las declaraciones de Moyano en una radio sirvieron de respuesta a los sectores que dentro de la CGT le cuestionan su liderazgo por haber capitalizado sólo en beneficio de su sindicato su alianza con el presidente Néstor Kirchner. Al frente de las críticas que se le hacen a Moyano por lo bajo figura Luis Barrionuevo (gastronómicos), uno de los principales responsables de encaramar al camionero en la jefatura de la central obrera.
Pero también hay otros dirigentes quejosos por la inacción del Ejecutivo ante demandas como la suba del mínimo no imponible de Ganancias y la falta de reuniones en el Consejo del Salario. A instancias de esas críticas es que se presume fue convocado el CCC, aunque de momento parece difícil que termine por disponer protestas, sobre todo si el Gobierno cumple con su promesa de modificar Ganancias antes de abril. Moyano minimizó los cuestionamientos por entender que parten de “compañeros que no tienen protagonismo en la conducción y lo buscan a través de los medios .
El camionero confirmó que la CGT pedirá un nuevo salario mínimo “por encima de la línea de la pobreza , que en ese caso debería pasar de los 630 pesos actuales a $ 850 para una familia de cuatro personas, según cifras oficiales. “Esto son los temas que están pendientes y que vamos a reclamar porque esperamos tener la oportunidad de discutirlos con el Gobierno , comentó. Además, planteó que se tomen las medidas “en el plazo más reducido posible .
En tanto, rechazó haber negociado con el Gobierno la fijación de un techo para las demandas salariales de los sindicatos al afirmar que “las paritarias son libres y que cada organización sabe “cuál ha sido la evolución de su actividad . “No hay ningún tipo de tope; nosotros, con prudencia, responsabilidad y conciencia, vamos a pedir de acuerdo a la evolución que tuvo cada sector , aclaró.
En igual sentido, el secretario de Prensa de la CGT, Juan Manuel Palacios, consideró excesivas las quejas de los empleadores por la presión de los sindicatos. “Los empresarios ya hicieron su colchón de ganancias previendo que venía la discusión salarial , afirmó el jefe de los colectiveros, quien sin embargo admitió la preocupación de algunos dirigentes por la falta de avances en las paritarias. Y coincidió con Moyano en afirmar que “es imposible que alguien determine el índice de salarios que tiene que darse en la Argentina .









