Fue un viaje breve pero consistente. Esto es lo que dio a entender ayer el responsable de Comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, quien se manifestó muy sorprendido por la apertura de la economía argentina y por el clima de negocios que encontró, luego de permanecer poco más de 24 horas en el país.
Antes de partir hacia Brasil, última escala de su gira sudamericana, el funcionario brindó una conferencia de prensa en la que no ocultó su satisfacción por la imagen que se llevaba de su paso. “Tuve reuniones exitosas, interesantes y reveladoras en la Argentina, y su apertura económica contradice la imagen que se proyecta al exterior de un país defensivo ante la economía internacional , aseguró Mandelson y agregó que se iba impresionado por el “pulso de la economía .
Además, el comisario de Comercio destacó las coincidencias que encontró, al mismo tiempo que sostuvo que las disputas de su bloque con la Argentina son limitadas y descartó cualquier impacto negativo en la llegada de inversiones. De esta manera y sin nombrarlo, circunscribió el final de la concesión de Aguas Argentinas a un caso particular.
Entre el martes y el miércoles, el funcionario fue recibido por la ministra de Economía, Felisa Miceli, el ministro de Infraestructura, Julio de Vido y el titular del Banco Central, Martín Redrado, entre otros.
Más entendimiento
En referencia a las negociaciones de la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), principal motivo de su viaje, Mandelson reconoció que las entrevistas que mantuvo con representantes del Gobierno le permitieron clarificar mejor las posiciones de la Argentina. En este sentido, dijo que es comprensible que el país mantenga sus reclamos para que se efectivice una caída de las barreras al comercio de productos agrícolas, pero pidió también una mayor liberalización en los sectores de industria y servicios por parte del G-20, grupo que integra la Argentina junto con otros grandes productores agropecuarios.
“Creo en la proporcionalidad de las ofertas pero al mismo tiempo es necesario un esfuerzo de todas las partes , aseguró, en clara alusión a los reclamos que recibe la UE para que presente una propuesta sustancialmente mejor que la de los países en desarrollo.
Mandelson fue categórico al momento de explicar que la continuidad de las negociaciones entre el Mercosur y el bloque europeo por un posible acuerdo comercial está atada a lo que ocurra en la OMC. Sólo se limitó a decir que el Mercosur está focalizado en pedir beneficios arancelarios en pocos productos del agro pero que ofrece “muy poco en áreas de interés para la UE.