

En directa respuesta a Marsans, cuyos directivos negaron ayer en el Congreso las acusaciones de vaciamiento de Aerolíneas Argentinas y atribuyeron la crisis a los gremios, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte resolvió anoche declarar un boicot a las empresas españolas.
La medida –a la que anunciaron que complementarán con movilizaciones a la Embajada y los consulados ibéricos– es similar a la que adoptaron en 2001 y, según declaró anoche el titular de la Asociación de Pilotos (APLA), Jorge Pérez Tamayo “llamará a no comprar a firmas como Repsol o Telefónica .
La Confederación tuvo alguna vez entre sus dirigentes al líder de los camioneros, Hugo Moyano, cuyo sindicato también la integra, además de los nucleamientos de trabajadores marítimos o ferroviarios. La entidad, que recuperó personería gremial durante la presidencia de Néstor Kirchner, integra la CGT.
A diferencia de la paz social que se esperaba tras el anuncio del Gobierno de reestatizar Aerolíneas, los gremios que representan a trabajadores de la línea aérea están “en estado de alerta y movilización por la propuesta de los legisladores radicales de pedir la quiebra de la firma para evitar el pago de la deuda, calculada en u$s 900 millones. Curiosamente, el sindicato que adoptó ahora un perfil más bajo es el de los técnicos aeronáuticos (APTA), conducidos por el ex subsecretario de Transporte Aerocomercial, Ricardo Cirielli, de los cuales los pilotos (antes estrechamente unidos) ahora están alejados. Ayer, en declaraciones a la prensa, el vicepresidente de APLA, Pablo Biró, recordó que Cirielli se fue de Transporte tras realizar denuncias de corrupción en el área. “Si sabía algo, tendría que haberlo hecho antes , cuestionó. Además, defendió al acérrimo enemigo del titular de APTA, Ricardo Jaime: “No he visto a un hombre tan expeditivo en mi vida , añadió. “De todo lo que me dijo, nunca me mintió , sumó por su parte Jorge Pérez Tamayo sobre el secretario de Transportes.









