Cada año los miembros de Penryhs International, una asociación que nuclea a 15 empresas de búsqueda ejecutiva de todo el mundo –y en el país está asociada a Voyer–, se reúnen para evaluar la evolución del negocio de los cazatalentos.
Este año, para celebrar el crecimiento de la economía argentina y latinoamérica, la sede fue Buenos Aires, en donde el CEO de Penryhs, Skott Burkland explicó las tendencias de un servicio que gana cada vez gana más espacio en las empresas.
–¿Qué exigencias deben cumplir los ejecutivos hoy en día?
–El mundo se está achicando y todos los negocios son globales. Por eso un manager tiene que tener una perspectiva y una educación internacional. Los requisitos para los ejecutivos aumentan día a día. Es necesario que tengan un gran entendimiento de la realidad, con ideas claras, porque hay que tomar decisiones rápidas de mucho riesgo, lo cual requiere una excelente formación. Los directores en la actualidad hacen mucho más dinero del que hacían sus padres, pero en menor tiempo. Hoy el promedio de vida útil de un CEO ronda los 9,4 años, cuando diez años atrás era de 15. Esto indica que el directorio ya no permite una performance mediocre. Los hombres y mujeres que manejan las compañías tienen que ser más brillantes, más decisivos y tener mayor conocimiento de sus negocios. Y, sobre todo, deben tener un pensamiento, ya no multinacional, sino multicontinental.
–¿Y cuáles son las tendencias en la búsqueda de talentos?
–En los últimos cinco años, cada año se duplicó la demanda de expertos para ocupar, no ya cargos ejecutivos, sino para conformar el directorio de la compañía. Otra tendencia es que están aumentando las búsquedas de talentos calificados para proyectos concretos, de tiempo determinado, y no para su incorporación en la estructura de costos.
–¿Qué es lo que se mira a la hora de conformar un directorio?
–Durante años las empresas que cotizan en bolsa tenían un directorio que simplemente aprobaba lo que decía el CEO. Pero alarmados por escándalos como los de Enron o WorldCom, los inversores analizan con mayor detalle cómo está conformado el directorio. Se fijan si sus miembros son meramente amigos o expertos en la materia. En el pasado, la mayoría de los miembros del directorio era personal que provenía de la empresa. Ahora dos tercios de los miembros no tienen vinculación personal o financiera, son independientes. Los accionistas exigen un directorio de alto rendimiento, efectivo, eficiente, trasparente e independiente.
–¿Qué sectores están pagando los mejores salarios?
Las empresas que cotizan en bolsa, la farmacéuticas y las de tecnología. Pero lo más imperante es que cada vez más se aplica el pago por performance. Las compañías están aumentando su recompensas en acciones a los ejecutivos en base al rendimiento. Lo que pueden ganar como sueldo es una fracción de lo que podrían llegar a ganar con las acciones si alcanzan los resultados que la empresa espera.
–¿Qué industrias son las que más buscan ejecutivos en Estados Unidos?
–Principalmente las farmaceúticas y las vinculadas con la salud. También hay un resurgimiento en el rubro de las tecnológicas y los bancos. En Estados Unidos hay optimismo, el desempleo se está reduciendo y las ganancias están en alza, por lo que la búsqueda de ejecutivos es muy saludable. Este negocio, en Norteamérica, mueve un poco menos de 1.000 millones de dólares.