Hace algunos años, la competencia de las compañías que producían cámaras digitales compactas estaba dada por la cantidad de megapíxeles de los dispositivos. Luego, cuando los modelos lograron una resolución aceptable, la batalla comenzó a librarse en otros campos. Hoy, las aplicaciones son cada vez más sofisticadas. Al igual que con los teléfonos celulares y con el iPhone, la tecnología touchscreen llegó para quedarse. Las cámaras son cada vez más sencillas e intuitivas en el uso; además de las pantallas táctiles -que permite al usuario interactuar directamente sobre la superficie-, se suma la detección de rostros, de sonrisas y las pantallas delante de la cámara. Sin embargo, no todo es color de rosa.
“El mercado está contraído. Sin inversiones publicitarias fuertes y sin lanzamientos rutilantes. Al finalizar 2009, la caída de ventas será de entre 13% y 15% respecto de 2008. Los features extras de las máquinas, como la detección de rostros o la posibilidad de filmar videos en alta definición, son una forma de seguir impulsando el negocio , sostiene Eduardo Dubin Domínguez, analista senior de Dispositivos de Consumo de la consultora IDC.
Desde el lado del proveedor, Román Marinelli, gerente de Marketing y Producto de Fujifilm, admite que las ventas cayeron un 10% respecto del año pasado. “Son datos de importación, no de venta. La crisis afectó más a este tipo de productos, que venía experimentando un crecimiento fuerte año a año , dice ante IT Business.