La demanda agregada no será un problema en 2007. Toda la discusión sigue siendo supply-side. El crecimiento de la productividad ha explicado la mayor parte de la expansión de la oferta en 2003-06. ¿Cuáles son las razones (temporarias y permanentes) de este boom de productividad y qué podemos esperar para 2007? Aquí presentamos algunas hipótesis.
En la “contabilidad básica del crecimiento , se computan tres factores que explican el crecimiento: el stock de capital, el empleo y la “productividad total de los factores (PTF). La PTF es un “residuo en la contabilidad, una “caja negra que encierra todas las fuentes de crecimiento que no sean explicadas por el incremento del capital físico (la inversión neta) y el aumento del empleo.
Allí se incluyen las mejoras tecnológicas y productivas propiamente dichas pero también las omisiones metodológicas en la contabilidad del stock de capital físico (por ejemplo, las reservas energéticas renovables y no renovables), los incrementos en la productividad por la extensión de las áreas sembradas, la inversión en educación (las mejoras en el capital humano), el uso más o menos intensivo del stock de capital existente y la intensidad laboral.
La “contabilidad básica del crecimiento para el período 2003-06 muestra que la expansión fue explicada en un 50% por la PTF, sólo un 10% por la inversión y el resto por el aumento del empleo. En 2006, la PTF nuevamente explicará 4 puntos porcentuales (p.p.) de los 8,6% de crecimiento proyectado. Así las cosas, su performance supera al promedio de Convertibilidad (incluso en el período 1990-97, que incluye la recuperación a la salida de la hiperinflación y la recuperación post-Tequila y excluye el período recesivo 1998-2001).
Son tantos los factores que se esconden detrás de la PTF que ésta puede ser vista como una medida de nuestra propia ignorancia respecto a los determinantes del actual crecimiento y a su naturaleza permanente o transitoria.
¿Cómo se explica el boom de productividad? El argumento de mayor intensidad laboral puede ser empíricamente desestimado. Aunque ha habido cierto aumento de la intensidad laboral respecto al piso de la crisis (medida por la cantidad de horas trabajadas por empleado, según surge de los datos del Indec), todavía se encuentra por debajo del promedio histórico y (más sorprendente aún) estable respecto a 2005.
Otro factor al cual se le atribuyen las mejoras de productividad es el uso más productivo de la tierra, dado que las mediciones de stock de capital no consideran los cambios en áreas sembradas, sino simplemente las inversiones en infraestructura realizadas en los campos. Las áreas sembradas crecieron fuerte durante la década del ‘90 pero durante el período 2001-06 se expandieron más lentamente (11%).
En el período 1994-2001 el sector agropecuario creció a un ritmo promedio de 2,9% anual y contribuyó con un 0,2% al crecimiento anual del producto. En el período 2003-06 lo hizo a un ritmo promedio de 4,3% con una contribución de 0,3% al crecimiento, sólo una décima superior al período previo. Pero la PTF crece 1,2 p.p. por encima de su promedio en 1990-97 y 2,5 p.p. respecto a 1994-1998.
Estos datos parecen indicar que la “revolución verde no ha sido la principal razón del boom de productividad. Y que ciertamente tampoco lo será en 2006. Después de crecer 11,7% en 2005 (con una contribución al crecimiento de 0,7 p.p.) las estimaciones para 2006 indican una leve contracción del sector que, en buena medida, explica la desaceleración del crecimiento observada este año.
Otro factor explicativo es el uso más intensivo del capital y los recursos energéticos disponibles (renovables y no renovables). Este fenómeno explicó la mayor parte de la expansión de la productividad a la salida de la crisis, particularmente por el aumento en el uso de la capacidad instalada en la industria manufacturera. Esta pasó de 51% en enero de 2002 a oscilar en una banda de 74-76%, que ha permanecido estable desde mediados de 2004. Así, la mayor intensidad en el uso del capital industrial no es hoy la respuesta a nuestros interrogantes.
Al menos en 2005 y 2006, parte de la respuesta puede encontrarse en el uso más intensivo de la infraestructura, los servicios públicos y los recursos energéticos. Veamos algunos números. Desde el año 2002, el Indice Sintético de la Actividad Energética acumula una expansión del 25% y el índice de Servicios Públicos (excluyendo telefonía) una expansión superior al 30%. ¿Alguien tiene registros de un boom de inversión en estos sectores?
No es posible hacer aquí una cuantificación precisa de la “anatomía de la productividad . Sólo podemos decir que el boom observado contiene demasiados ingredientes temporarios para ser considerado, sin más trámite, un fenómeno permanente.
El “exceso de velocidad respecto a una teórica tasa de crecimiento de largo plazo –que por lo dicho, suponemos más moderada– podría continuar en 2007 de la mano de la expansión del empleo y la continuidad en el uso intensivo de los recursos energéticos y el capital instalado. También el campo podría aportar –lluvias mediante– varias décimas más al crecimiento y la productividad el próximo año. Así, es posible proyectar tasas de crecimiento superiores al 7% en 2007, sin que todavía esto pueda ser considerado el milagro de la productividad.