El Gobierno dio un nuevo paso para hacer más rentables e impulsar los proyectos de inversión de las empresas locales. Las micro, pequeñas y medianas empresas de todo el país podrán acceder a líneas de crédito con una tasa subsidiada, que en promedio será del 6,86% anual. Quince bancos serán los encargados de ofrecer los préstamos, por un monto total de $ 210 millones.
Así lo anunció el ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien calificó como un “éxito histórico el resultado de la licitación, en la que las ofertas de los bancos ascendieron a $ 410 millones, casi el doble del monto adjudicado.
Para garantizar que los créditos lleguen a las Pymes de todo el país, la licitación se dividió en siete regiones (Noroeste, Noreste, Patagonia, Gran Cuyo, Centro, provincia de Buenos Aires y área metropolitana), con un cupo de $ 30 millones para cada una. “Así, todo el país quedó cubierto por el régimen de subsidio , resaltó Lavagna, acompañado en la presentación por el secretario de Industria, Miguel Peirano y el subsecretario de Pequeña y Mediana Empresa, Federico Poli.
Las Pymes podrán acceder a los créditos con una tasa más barata, aunque el monto del subsidio depende de la región en la que la empresa esté radicada. En las provincias con mayores necesidades de inversión el subsidio llega al 50% de la tasa, cae a 40% en los segmentos medios y a 25% en provincia de Buenos Aires y el área metropolitana.
Los montos máximos por cada crédito también dependen de la región: varía entre
$ 800.000 y $ 1,2 millón. Y los plazos van de 24 a 60 meses. El Gobierno ya realizó varias licitaciones para subsidiar créditos, pero esta es la que registra el mayor monto adjudicado. Para este año, planean abaratar el costo en préstamos por $ 700 millones. “Por nuestras experiencias anteriores, para muchas Pymes los subsidios convierten un proyecto inviable en uno viable , aseguran en un banco que participa de las licitaciones. La mecánica de las licitaciones es muy efectiva para el Gobierno, porque evita tener que prestar directamente a las compañías y asumir un riesgo crediticio. En cada licitación, los bancos ofrecen el monto, la tasa y el plazo al que están dispuestos a prestar. Luego, Economía decide un precio de corte y, todos los que están por debajo de esa línea quedan incorporados a los subsidios.
De ahí en adelante, la responsabilidad cae en manos de los bancos, que tienen que salir a buscar clientes. Una vez otorgado el crédito, la Pyme paga la mitad de la tasa que el banco ofertó en la licitación y el resto corre por cuenta del Estado.
Para los bancos, los créditos subsidiados son una forma de ganar nuevos clientes. En la última licitación participaron 16 entidades, y 15 fueron adjudicadas. Hubo tres entidades públicas (Nación, Bapro y BICE), y el resto privadas.
El banco más agresivo fue el Nación, que se adjudicó subsidios para créditos por $ 62,65 millones (29,8% del total). El segundo lugar quedó para el Credicoop, que registró ofertas para las siete regiones y colocará préstamos por $ 36,15 millones (17,2%). Más atrás quedaron el BICE, con $ 20 millones, el BankBoston, con $ 18,35 millones, y el Banco Río, con $ 16,7 millones. Los que completan la lista son el Galicia, MacroBansud, BBVA Banco Francés, Nuevo Banco del Suquía, Patagonia, Bapro, HSBC, Empresario del Tucumán, Bersa e Itaú.
En total, los bancos públicos se quedaron con el 42% del monto adjudicado y los privados con el resto.
Para asegurarse de que los créditos sean efectivamente otorgados, la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa diseñó un mecanismo por el que multará a los bancos que se adjudiquen un subsidio y luego no otorguen el crédito. Esto es para evitar que las entidades participen de las licitaciones sin la verdadera voluntad de prestarle a las Pymes.