En la actualidad diseñar, construir y producir sin tener en cuenta el impacto que causamos en la naturaleza es atentar directamente contra nosotros mismos , dice la leyenda de Swami Dhyan Anala, el ideador y alma mater de Diseño de Bajo Impacto Ambiental (BIA), el emprendimiento que lleva a cabo junto al diseñador industrial Carlos María Rimoldi y a la diseñadora gráfica Cecilia Graña.

“Cuando empezamos nos propusimos hacer muebles, jardines, monumentos, construir cosas ¿Cómo? Con el menor impacto ambiental posible , explica Anala. Y los tres eco-workers viven con esa impronta. Sus trabajos van desde el diseño vanguardista de autor y la colocación de cascadas de agua hasta a la jardinería zen y el paisajismo pasando por obras con musgo y el cuidado y mantenimiento de plantas de interior.

Por encargo, sus clientes les han pedido mesas, interiores de casas o duchas para jardín. “Los tiempos de trabajo son un poco más largos que los de las obras normales porque son experimentales, pero la persona se lleva la satisfacción de dar un primer paso en el bajo impacto ambiental , cuenta el autodidacta Anala. De todas formas, el trío reconoce que la gente se acerca a sus proyectos por la belleza estética de sus obras y luego comprende el la concepción que regula la práctica.

Anala viajó por todo el mundo, convivió con maestros y monjes y se empapó de la cultura zen. De regreso a la Argentina desde Japón, dio el puntapié inicial para comenzar con Diseño BIA. Rimoldi comenta como la cultura oriental influyó el trabajo del maestro: “Hay rasgos de la simpleza zen en el trabajo de Anala. Con dos cosas te genera un algo . Así lo demuestra el jardín en el que están trabajando en estos días en una casa de Palermo, propiedad de un holandés. “No es muy pomposo, tiene pocos elementos que embellecen todo , señala el diseñador. Para ese trabajo, el cliente pidió una ducha en pleno jardín. Entonces, el trío tomó una ducha usada de buena calidad que estaba dentro de la casa y la terminó con madera de quebracho santiagueño.

El elemento clave de este jardín de Palermo es justamente el quebracho santiagueño y una gráfica en acero inoxidable lo dejará asentado con una explicación que hable sobre como los bosques de Santiago que tenían abundantes ejemplares de ese árbol antes eran selvas y ahora son desiertos. Cuenta Anala: “Todos nuestros trabajos llevan gráficas de los elementos que utilizamos y generalmente hablan de algo de lo que tenemos que ir teniendo conciencia. Esa es nuestra característica. Sin estas placas, nuestro trabajo pierde sentido porque la gente ve lo que hacemos y sólo dice ¡qué lindo! .

Para Rimoldi, “la gente no

consume ecología porque a nadie le importa . La falta de información en el tema en Argentina es, para Anala, consecuencia de que “hablar de ecología cuando la gente no tiene ni para comer no tiene sentido .

En todos los proyectos del emprendimiento, la basura tiene un lugar central ¿Por qué? Es que el maestro y los dos diseñadores trabajan considerablemente con elementos reutilizados para lo cual se valen de materiales que consiguen en desarmaderos, en la calle o de gente que tira y los contacta para darles el sobrante. Esta forma de obtener materia prima no va por el tema del ahorro de dinero sino para evitar el uso indiscriminado de material nuevo. Tal como plantea Graña, se opta por un uso racional de los recursos. La tierra con la que ahora trabajan en el jardín de Palermo la obtuvieron ¡vía internet! por donaciones de gente que está al tanto de la propuesta.

Esta concepción ecologista del diseño y la construcción introduce otra novedad: la no prefiguración de la práctica. En el diseño tradicional, la obra se piensa siempre antes del objeto. Primero se proyecta; luego se materializa. Para Diseño BIA no es así, salvo raras excepciones, como un encargo específico del cliente. “En mi manera de pensar, muchas cosas van saliendo sobre la obra , cuenta Anala. Otro interesante rasgo de Diseño BIA es que sus tres integrantes e ideadores no temen poner las manos en la masa. Literalmente. Así, intervienen en el ciento por ciento de la obra, no sólo en la idea sino también la concreción. En casos de obras grandes, llaman a gente especialmente preparada por Anala que adhiere a los preceptos de bajo impacto ambiental.

En definitiva, Diseño BIA va contra la estandarización y el desecho innecesario de energía y recursos, pero no se queja... ofrece una propuesta alternativa. En palabras de Anala, “hay que cambiar nuestra manera de producir, hacer, diseñar y construir . Ni más ni menos.

Guadalupe Treibel