

Diseño innovador, exclusividad de materiales respecto a otras marcas, confección a medida y diversidad de modelos, son las cualidades diferenciales o el sello distintivo que ostenta desde hace 50 años la fábrica de zapatos Perugia Bottier, una empresa ciento por ciento nacional que camina a paso firme, sin perder el rumbo, clientes, ni posicionamiento en el mercado, y con un horizonte promisorio de desarrollo permanente.
El negocio fue soñado, pensado y puesto en marcha con capital propio por Osvaldo Brunoni, ex delantero de Nueva Chicago y Vélez, que hacia finales de la década del 50 se cansó de pensar en el arco de enfrente y eludir defensores, y resolvió colgar los botines para dedicarse tiempo completo a su otra pasión: confección de zapatos de lujo.
“La empresa arrancó en 1959, de la mano de mi padre. Hasta ese momento se dedicaba a jugar al fútbol. Con un amigo comenzó a trabajar en una zapatería, luego se fue metiendo en una fábrica de suelas, empezó a trabajar con zapatos terminados y a venderlos. Después abrió el primer local de Perugia sobre la avenida Alvear, y enseguida se casó con mi madre. Entonces, dejó el fútbol y se dedicó de lleno a esto , sintetiza Leandro Brunoni, licenciado en Administración, segunda generación en la empresa y director desde 1993.
Cuenta que ingresó a trabajar en la empresa en 1991, prosiguió la senda iniciada por su padre y poco a poco se hizo cargo de todo. Recuerda que durante los ‘90 cerraron infinidad de fábricas de zapatos y que por eso mucha gente capacitada que trabajaba de manera artesanal tuvo que dedicarse a otro rubro. Por ese motivo, destaca que encontrar trabajadores calificados para los distintos sectores fue difícil, pero que la política de la empresa fue desde siempre “elegir empleados a largo plazo, porque no somos unos improvisados .
Durante el 2000, cuando las ventas se volvieron complicadas por cuestiones de precio, invirtieron dinero con el fin de agrandar la fábrica para “hacer otra línea de producción .
Un factor importante que diferencia a la empresa de la competencia, cuenta Brunoni, al margen de tener un stock muy amplio de modelos, es el calzado a medida. “Tenemos empleados que toman muy bien la medida de los pies. Son una suerte de sastres para zapatos , grafica.
Respecto a la confección de los diferentes modelos, además Perugia fabrica sus propias hormas para sus propios calzados, algo que no es muy común en la actividad y que le agrega un valor destacado al producto final. Pero la premisa fundamental que sigue la empresa desde sus inicios tiene que ver con calidad de los materiales. Por eso importa cueros de las mejores curtiembres italianas, que no por casualidad son los mismos que utilizan las “mejores marcas del mundo .
A pesar del éxito en diferentes etapas, tuvieron que sortear varias crisis y renovarse. Por eso en 1993, de la mano de Leandro, la empresa lanzó otra línea de calzado con el nombre de Perugia Express. Una colección que no varía en calidad pero que se produce con mayor rapidez y tiene otras características.
Aunque no se trata de calzado a medida ni confeccionado con el medio punto, el Perugia Express tiene variedad de modelos en dos o tres colores, siempre para mujeres, y cambia año tras año según las tendencias predominantes. Y también, claro, es diferente el precio. Mientras que un Perugia Bottier oscila entre los $ 620 y $ 690, un Perugia Express cuesta alrededor de $ 350. Según Brunoni, los zapatos Perugia contagian de una generación a otra, “porque los usa la madre, también la hija y hay para distintos gustos y edades .
Exportaciones y futuro
La empresa está conformada por 35 empleados y tiene la fábrica en el barrio de Mataderos dividida en diferentes sectores: administración, diseño, ventas. Actualmente cuentan con dos locales sobre la avenida Alvear, en el barrio de Recoleta y un outlet sobre la calle Ayacucho; otro local en Santa Fe y Esmeralda y también se expandieron hacia fines del año pasado en los shoppings con un local en el Alto Palermo, en Galerías Pacífico y Unicenter.
Con respecto a la crisis económica y financiera mundial, Brunoni confiesa que está expectante y asegura que va a continuar como siempre sin demorar proyectos ni amedrentarse respecto a las decisiones comerciales frente al panorama actual. “En el peor momento de la crisis, que fue entre octubre y diciembre, nosotros seguimos para adelante con la apertura de Unicenter. Nunca en todos estos años decidimos frenar los modelos, ni nos repetimos. Hacemos las colecciones como encerrados en una burbuja donde no nos afecta el exterior para armar la colección , indica.
Perugia Bottier no carece de ambiciones, pero para 2009 atempera sus desafíos en un mercado que no la ignora, ya que no hay aperturas programadas por el momento, ni la firme posibilidad de expandirse en el exterior. De todas maneras, los zapatos Perugia traspasan las fronteras porque se exportan a Estados Unidos, Chile, Francia, Suiza y España.
Tres veces al año, representantes de la empresa viajan a Europa para empaparse de las nuevas tendencias y para traer el material de Italia, como siempre. Luego, tras un intercambio de opiniones con el departamento de diseño, se decide la mejor manera de desarrollar las colecciones.
El zapato, comenta Brunoni, se confecciona de la misma manera en que se ensambla un auto en una cadena de montaje: varios sectores interceden hasta el producto final.
“Primero el modelista diseña la horma, después viene el cortador y luego hay que coserlo; enseguida el sector armado le pone la suela y en el empaque se clavan los tacos. Para nosotros es fundamental cuidar la materia prima del cuero y la mano de obra hasta el más mínimo detalle , detalla.
“Mi padre era muy obsesivo y siempre quiso tener todos los productos que forman el ensamble del zapato. Él decía que tendríamos que estar subsidiados por el gobierno de turno porque durante tantos años seguimos para adelante. No hay tantas marcas que estén en el mismo lugar, que se mantengan. Y además somos ciento por ciento argentinos , finaliza el joven empresario.
JUAN IGNACIO ORUE
En números
Rubro: confección integral de zapatos de lujo desde hace 50 años.
Cantidad de empleados: 35.
Materiales utilizados: cueros importados de curtiembres italianas.
Locales: siete; en Recoleta y en shoppings (Alto Palermo, Unicenter, Galerías Pacífico)










