

Finalmente, la línea aérea local American Falcon se presentó en concurso preventivo de acreedores. Tal como adelantó El Cronista en su edición del 23 de mayo, la compañía piloteada por el empresario Fayez Chehab recurrió a este recurso judicial de cara a una futura venta.
En ese sentido, fuentes cercanas a la empresa informaron que el ejecutivo, que controla el 51% del paquete (el otro 49% está en manos de inversores extranjeros) está hace diez días en Europa negociando con potenciales candidatos a quedarse con firma, que comenzó como chartera en 1995. Según la carpeta presentada en el Juzgado Nº 18, secretaría Nº 35, la aerolínea tiene un pasivo de 29 millones de pesos aunque cuenta con una activo que supera los $ 45 millones.
Hoy, American está virtualmente parada. Ya no cubre destinos de cabotaje ni a Uruguay y en el centro de atención telefónico nadie contesta. Su flota sólo está compuesta por dos Boeing 737-200 y sus proveedores ya no le prestan servicios.
Los problemas para Chehab, no son de ahora. Hace un año, debió recurrir a un préstamo de Aerolíneas que se estructuró mediante una prenda sobre uno de sus 737-200.
El crédito (habría sido por u$s 1 millón) le sirvió a la compañía para pagar los sueldos atrasados a sus 300 empleados y seguir operando sin tener que cederle acciones a la chilena LAN, que por aquellos días hacía esfuerzos denodados por entrar al mercado local, algo que logró a principios de año con la compra de Aero 2000.










