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El banco británico Barclays definió el resultado de las elecciones legislativas en la Provincia de Buenos Aires como un revés "dramáticamente malo" para La Libertad Avanza (LLA) y una señal negativa para el escenario macroeconómico.

Con el peronismo que obtuvo el 47% de los votos frente al 34% de la fuerza oficialista, la brecha de 13 puntos no solo superó con amplitud lo anticipado por las encuestas -que marcaban diferencias menores a cinco puntos-, "sino que también reveló la incapacidad del oficialismo para retener los apoyos que habían provenido de Juntos por el Cambio", desliza el banco en un informe que tituló:"Un león herido en las Pampas".

Las advertencias del banco

Barclays advirtió que la derrota fue generalizada en todo el mapa bonaerense: en la tercera sección electoral, bastión tradicional del kirchnerismo, LLA perdió por 25 puntos, "pero lo más preocupante para los mercados fue que también cayó por 10 puntos en la primera sección, históricamente más receptiva a propuestas de corte liberal o promercado".

Para el banco, la conclusión es clara: "el kirchnerismo está vivo y bien" y su gravitación política condicionará las expectativas en los próximos años.

El informe también analiza el efecto de la participación. Aunque fue baja en términos históricos (61%), resultó más alta de lo que se esperaba. Barclays sostuvo que incluso un incremento en la asistencia en octubre -escenario en el que una parte significativa de los nuevos votantes se incline hacia Milei- "difícilmente revierta el cuadro".

En su cálculo más optimista, LLA perdería igual por seis puntos. Esto lleva al banco a concluir que el "techo" del oficialismo en Buenos Aires es bajo y "limita las posibilidades de revertir el resultado en las legislativas nacionales".

Examen económico

En lo económico, el diagnóstico de Barclays es sombrío. La combinación de actividad estancada desde diciembre, tasas reales muy elevadas y un mercado cambiario volátil se ve ahora presionada por el golpe político.

El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó que no habrá cambios en el régimen cambiario, lo que, para la entidad, "implica mayores ventas de reservas y un círculo vicioso en el que cada intervención alimenta la expectativa de una devaluación futura".

Según el reporte, en apenas cuatro días el Tesoro debió vender u$s 500 millones en el mercado spot, un drenaje insostenible en el tiempo.

Para los inversores, Barclays identificó tres planos de riesgo:

  • Congreso: aunque el resultado no altera demasiado la composición esperada, Milei conservaría más de 85 diputados junto al PRO, lo que le alcanza para sostener vetos. El problema es la fragilidad de la disciplina partidaria en contextos de crisis.
  • En 2027: el fortalecimiento del kirchnerismo reaviva el riesgo de un regreso al poder con Axel Kicillof como figura de referencia, algo que el mercado percibe como un retroceso en materia de reformas promercado.
  • Régimen cambiario: el Gobierno quedó "sin opciones fáciles". Mantener el esquema actual implica más presión sobre reservas y la posibilidad de una corrección forzada antes de octubre.

La recomendación de Barclays es contundente: "Una reconfiguración temprana del régimen cambiario -aunque costosa en el corto plazo- sería preferible para evitar un desenlace desordenado y desplazar el foco de 2025 hacia la elección presidencial de 2027".

Así es que la entidad ve "más sombras que luces": la derrota bonaerense mermó el margen político de Milei, fortaleció "al kirchnerismo" y agudizó los riesgos macroeconómicos.

Para los inversores, el mensaje es que la Argentina sigue atrapada en un sendero de alta inestabilidad y que, "sin un cambio de régimen, la incertidumbre estará a la orden del día y al alza".