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Empezaron las quejas por parte de los clientes de varios bancos que, luego de pagar el mínimo de la tarjeta dos veces seguidas, la entidad les bajó el cupo para poder seguir tarjeteando.

“Al pagar el mínimo repetidas veces el cliente muestra que está afectada su capacidad de pago y, como consecuencia, el banco ajusta el límite de compra para reducir su exposición crediticia”, explica el ex director del Central, Pablo Curat.

Riesgo de mora

El pago mínimo es una palanca estratégica: “No es solo cálculo, es gestión de negocio. Si el banco lo baja, el cliente paga menos hoy, pero la deuda crece y genera más intereses. Si lo sube, fuerza a cancelar capital más rápido y reduce riesgo de mora”, explica Pablo Blanco, CFO de Alprestamo.

Además lo ajusta según el perfil: más exigente para clientes riesgosos, más flexible para los que “rinden” financieramente. “El pago mínimo define si el banco quiere estirar la deuda para ganar más o acortarla para cobrar mejor”, detalla Blanco.

“Es posible que quienes hayan pagado el mínimo de tarjeta durante dos meses seguidos tengan mayor probabilidad de impago y, por tanto, sean sujeto de recorte de líneas, suena lógico. Y así, cada uno busca la forma de combatir la mora”, señala Hernán Finkelstein, CEO de la fintech Pareto.

Veneno

A su juicio, la mora es realmente “veneno” para la industria porque tiene muchos impactos negativos asociados. El más evidente es que reduce los ingresos porque se cobra menos.

Uno no tan evidente es que aumenta la presión impositiva en la industria: “IVA e ingresos brutos aplican sobre los intereses; cuando aumenta la mora y una parte del capital no se cobra por mora, los intereses tienen que cubrir ese capital perdido”.

Irregularidad

Desde noviembre pasado, los niveles de mora temprana y media de la industria (más de 31 días y hasta 180) se encuentran relativamente estable.

Este indicador en en último año subió en los bancos para individuos de 5% al 10% y en las entidades no financieras del 19% al 25%. Pareto asegura que desde fines del año pasado este indicador de mora se encuentra estable, como consecuencia de recortes que hicieron varios originantes de crédito.

Es decir, las tasas de aprobación bajaron, por lo tanto bajó el crecimiento del crédito a individuos y esto permitió estabilizar la mora. En esta búsqueda de qué recortar en la política de crédito, cada originante se pone creativo y busca diferentes variables que permitan explicar y eventualmente predecir mora.

Predecir la mora

En este sentido, en la medida que la mora aumenta, mayor es la presión impositiva. En el segmento de los no financieros, que trabaja con altos niveles de mora por el segmento de alto riesgo, la presión impositiva llega incluso a niveles del 50%, entre IVA e ingresos brutos, respecto a los fondos que se cobran por encima del capital prestado.

“El desafío para adelante no es solo cómo recortar la originacion para que la mora se estabilice, sino cómo a nivel originante podemos diseñar una política de crédito y oferta que sea compatible con la profundización del crédito en Argentina que, a pesar del aumento de los últimos años, está muy por debajo de países comparables respecto al PBI”, precisa Finkelstein.

En este sentido, se están pensando en soluciones para que los originantes cuenten con información de los deudores más actualizada, que hoy tiene rezagos de hasta dos meses.

“Un esquema que comparta información de menor profundidad, pero mayor actualización y frecuencia, para conocer si un DNI obtuvo algún crédito o si está en mora temprana”.