Desde este 1° de enero quedaron liberados más de u$s 20.000 millones que habían sido inmovilizados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA) tras el blanqueo de capitales de 2024.
La deuda corporativa podría ser un destino de parte de estos fondos. Cuáles son los títulos que prefieren los analistas y que podrían verse favorecidos.
Buen 2025 para la deuda corporativa
El 2025 fue un año especial para la deuda corporativa y sub-soberano, en la que las grandes empresas aprovecharon el contexto para llevar a cabo grandes emisiones de bonos en dólares.
En total se emitieron cerca de u$s 20.000 millones en todo el año pasado entre obligaciones negociables y deuda provincial, distribuidos entre ley local y ley extranjera.
Además, en noviembre se evidenció el mayor monto de emisión, con un total de u$s 4591 millones gracias a que se logró disipar el riesgo político y la fuerte baja del riesgo país, el cual finalizó el año en niveles debajo de los 560 puntos, similares a los valores de enero pasado.
Como dato clave, desde el 1 de enero de 2026 ya quedaron liberados los u$s 20.000 millones que habían sido inmovilizados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA) tras el blanqueo de capitales de 2024.
Esto podría destrabar mayores inversiones en el mercado local, dentro de los cuales, las obligaciones negociables son vistas como un activo atractivo para este tipo de inversores.
Los analistas de Cohen resaltaron que ante la próxima liberación sin penalidad de los fondos depositados en las cuentas CERA del blanqueo 2024 a partir del 31 de diciembre de 2025, cobra relevancia el potencial reacomodamiento de carteras.
En ese sentido, ponen el ojo en los bonos de las grandes compañías.
“En un panorama en el que seguimos siendo constructivos con la deuda soberana, pero donde parte del rally ya fue capturado, la disponibilidad de estos fondos podría favorecer una rotación gradual hacia instrumentos de crédito corporativo, como forma de diversificar el posicionamiento”, indicaron desde Cohen.
Dentro del universo bajo ley extranjera, desde Cohen ven valor en YPF 2029 YMCIO (5,2% TIR), YPF 2031 YMCXO (7,2% TIR), Pluspetrol 2032 PLC5O (7,6% TIR) y Telecom 2033 TLCPO (8,1% TIR).
Por otro lado, y dentro del universo bajo ley local, desde Cohen recomiendan Loma Negra 2027 LOC5O (6,9% TIR), YPF 2028 YMCZO (6,8% TIR) y Telecom 2028 TLCOO (6,9% TIR).
Rally post electoral en ONs
Los bonos corporativos se vieron favorecidos por el resultado electoral de octubre pasado y el cual hizo que el riesgo país colapse a niveles debajo de los 600 puntos.
Los bonos soberanos cerraron el año con ganancias de entre 17% y 25%, ubicándose en máximos históricos, empujando a la tasa de los mismos a niveles debajo del 10% en todos los tramos de la curva.
El índice de deuda corporativa también vio una mejora y desde las elecciones, los bonos de las grandes empresas se dispararon, cerrando el año 2025 en máximos.
Matías Waitzel, socio de AT Inversiones, agregó que el rally post-electoral no solo impulsó a los soberanos, sino que también, la curva corporativa en dólares atravesó compresión, reflejando menor riesgo macro y un mercado que empieza a premiar calidad crediticia.
Pese a dicho rally, Waitzel sigue viendo valor en la deuda de las grandes compañías.
“Aun con tasas más bajas, el segmento de obligaciones negociables sigue ofreciendo valor en deuda larga de compañías con capacidad exportadora y balances sólidos, especialmente bajo legislación Nueva York”, afirmó.
En este contexto, para Waitzel la oportunidad está en ON largas de empresas del sector energético, donde el mercado todavía no terminó de pricear el salto productivo y exportador de Vaca Muerta.
“Instrumentos de YPF, Pampa Energía, Vista Oil & Gas y TGS permiten capturar carry en dólares con menor riesgo relativo frente al soberano, y con upside adicional si continúa la mejora de riesgo país”, recalcó.
Con una visión similar, los analistas de Research Mariva resaltaron que las grandes compañías aprovecharon el buen momento de la renta fija local para salir al mercado.
“Los resultados de las elecciones intermedias fueron muy favorables para el gobierno, lo que condujo a una reducción significativa del riesgo país y a una mejora en las condiciones de financiamiento en la industria petrolera, intensiva en capital”, afirmaron.
De esta manera, ven valor en los títulos corporativos, aprovechando el contexto local y global.
“Considerando también los recortes de tasas de interés de la Reserva Federal, decidimos aumentar el riesgo de duración moviendo Pampa 2034 (PAMPAR34), YPF 2034 (YPFDAR34) y Vista 2035 (VISTAA35) de Neutral a sobre ponderado, mientras mantenemos nuestra recomendación de sobre ponderación en la parte corta de la curva de YPF (YPFDAR 29/29N/31N)”, indicaron.
¿Alargando duration?
El rally de los bonos soberanos desde las elecciones derramó en la curva corporativa, la cual también evidenció una mejora y la curva ahora opera con tasas más bajas.
El tramo corto de la curva opera con tasas del 6%, mientas que el tramo medio y largo rinde entre 7% y 8%.
Antes de las elecciones, el inversor podía encontrar créditos al 8% a un año. Sin embargo, ahora para alcanzar tales retornos, el ahorrista debe alargar duration y colocarse en plazos más largos.
Los analistas de Facimex Valores detallaron que, dentro del mundo corporativo, ven valor en devengar cupones atractivos con baja volatilidad en el tramo corto (destacando opciones como Telecom 26 - TLC1O y Macro 26 - BACAO) y apostar créditos con hojas de balance sólidas en el tramo largo (destacando opciones como YPF Luz 32 – YFCJO e IRSA 35 - IRCPO).
Los analistas de Max Capital indicaron que, pese a que tras las elecciones se observó una compresión de tasas en las obligaciones negociables, el elevado volumen de nuevas emisiones generó cierta sobreoferta en la curva Hard en dólares corporativa.
“Como resultado, algunos rendimientos volvieron a ubicarse por encima del 8% de TNA”, detallaron desde la compañía.
En este contexto, desde Max Capital destacan oportunidades atractivas dentro de la curva Ley Nueva York.
“Vemos valor particularmente Pluspetrol 2031, que rinde por encima del 8,4% de TNA, e YPF 2031, con un rendimiento superior al 8% de TNA”, afirmaron.
Bonos con menos volatilidad
La deuda corporativa es vista como una clase de activo con menor volatilidad.
Para aquellos inversores que se les libera los fondos en la cuenta CERA, los bonos corporativos podrían ser una alternativa ya que se trata de una clase de instrumentos con menor volatilidad.
A partir de ahora, van a poder hacer trabajar sus dólares, cuando hasta ahora no podían hacerlo ya que los tenían inmovilizados.
De esta manera, esta clase de bonos podría ser un activo atractivo para perfiles conservadores.
En cuanto a las obligaciones negociables, desde Grupo SBS entienden que la deuda corporativa luce para perfiles con menor apetito por el riesgo que los tenedores de bonos soberanos.
“Creemos que los mejores créditos corporativos como Pampa, Vista, PAE, Tecpetrol, YPF, YPF Luz, seguirán siendo la mejor opción, aunque habrá que poner un ojo a la continuidad en las colocaciones de ON para ver en qué nivel podría estabilizarse el spread en cada una de las curvas corporativas”, dijeron desde Grupo SBS.
Finalmente, y en cuanto a las oportunidades, desde Balanz detallaron que las oportunidades para bonos internacionales más líquidos son Adecoagro 2027 (AGRO, 7.1% YTM) y Panamerican 2027 (PANAME/PNDC, 7.5%).
Para un perfil de inversor defensivo, destacan los bonos de Tecpetrol 2033 (TECPET/TTCD, 7.7% YTM); como núcleo central, YPF Secured 2031 (YPFDAR/YMCU, 8.2% YTM) y Telecom 2033 (TECOAR/TLCP, 8.4% YTM).
Por otro lado, dentro del mercado local, considerando su menor liquidez y el pago vía MEP, la preferencia de Balanz es por emisiones como Loma Negra 2027 (LOC5, 7.0% YTM), YPF Luz 2027 (YFCM, 7.3% YTM) y Oldelval 2028 (OLC5, 7.7% YTM), mientras que en high-yield, Exar 2027 (XMC1, 9.1% YTM).