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La posición vendida en contratos de dólar futuro por parte del BCRA cerró marzo en u$s 2598 millones, alejándose desde los u$s 6844 millones de septiembre pasado.

El mercado ve menos riesgos cambiarios y por ello colapsa la cobertura. Qué explicaciones ve el mercado y cuales son los bonos recomendados por los analistas.

Menos demanda por cobertura

La semana pasada se supo que la posición vendida en contratos de dólar futuro por parte del BCRA cerró marzo en u$s 2598 millones.

De esta manera, dicha exposición vendida cayó u$s 299 millones durante el mes, llevando la posición a su nivel más bajo desde junio de 2025.

A su vez, el actual nivel de exposición vendida en contratos de dólar futuro se ubica muy lejos del pico de u$s 6844 millones alcanzado en torno a las elecciones de medio término de octubre pasado.

De esta manera, el ratio de cobertura cambiaria sobre M2 se ubica en 20% al 17 de abril, luego de haber llegado a 48% en el momento electoral.

El pico en la demanda por cobertura coincidió con el calendario electoral, por lo que los inversores se cubrían de los riesgos cambiarios antes de las elecciones, dada la incertidumbre que dicho evento provocaba.

Sin embargo, con el resultado de las elecciones que dio como ganador al Gobierno, las preocupaciones cambiarias comenzaron a ceder y con ello se dio un desplome en la posición vendida de contratos de dólar futuro.

Los analistas de Max Capital señalaron que es esperable ver una continuidad en el desarme de posiciones de cobertura cambiaria en los contratos de dólar futuro.

“La posición aún podría seguir desarmándose desde el pico de u$s 6844 millones alcanzado en septiembre”, dijeron desde Max Capital.

Un dato clave es que el BCRA viene mejorando su patrimonio neto.

Agustín Helou, trader de Portfolio Investments, detalló que la baja en la exposición cambiaria se da por una combinación de factores explicada por la estacionalidad del agro a favor, sumado a licitaciones en dólares que liquidan en el MLC, y algo de la mejora en los precios de las exportaciones.

Para Helou, este proceso se va a mantener así seguramente en mayo y capaz junio también.

Sin embargo, advierte que la gran incógnita va ser el segundo semestre, el cual suele ser un poco más difícil o que trae más dolores de cabeza en materia cambiaria.

“Ahí seguramente juegue un rol importante las licitaciones en dólares, trayendo oferta de divisas”, dijo Helou.

Mejorando el PN del BCRA

Con la baja en la exposición vendida en contratos de dólar futuro, el BCRA mejora su pasivo.

Los contratos de dólar futuro vendidos que tiene en cartera el BCRA implican un compromiso de pagar un valor de tipo de cambio futuro, debiendo imprimir pesos para hacer frente a tales contratos.

Si los mismos no se ejecutan, el BCRA simplemente va reduciendo sus obligaciones, mejorando su pasivo.

A su vez, si la volatilidad cambiaria se mantiene reducida, tales pasivos no crecen ya que los inversores no buscan renovar tal cobertura.

A su vez, y de manera paralela, el BCRA viene comprando dólares, por lo que también mejora el activo.

Así, se permite iniciar un proceso de anclaje en las expectativas nominales.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, remarca que se da un círculo virtuoso dentro del patrimonio neto del BCRA y ancla las expectativas devaluatorias.

“El combo de menor demanda de cobertura y acumulación sostenida de reservas retroalimenta expectativas devaluatorias contenidas hasta fin de año, con un nivel de dólar futuro a diciembre convalidando un tipo de cambio que se ubicaría 19,8% por debajo del techo de banda implícito para entonces, contra una distancia actual de 21,3%”, indicó Tessio.

Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, explicó que gran parte de la toma de cobertura del año pasado tuvo que ver con la incertidumbre política y el riesgo que veía el mercado de que el resultado de la elección pudiera gatillar una modificación del esquema cambiario.

Sin embargo, agregó que hoy esa incertidumbre está completamente despejada y el tipo de cambio tiene un soporte contundente de los flujos comerciales y financieros que desincentiva mucho la toma de cobertura.

Dado ese escenario, Yarde Buller ve que la demanda de cobertura es considerablemente menor a pesar de que el tipo de cambio está más apreciado y bien alejado del techo de la banda cambiaria.

Aun así, remarca el atractivo que existe actualmente en tomar cobertura cambiaria.

“Con un horizonte de mediano plazo la combinación entre un tipo de cambio real apreciado y tasas de interés reales negativas generan atractivo en estrategias de toma de cobertura, incluso cuando no haya una perspectiva de reacomodamiento del tipo de cambio real durante el segundo trimestre”, afirmó Yarde Buller.

Anclaje en las expectativas

El hecho de que el BCRA tenga menos pasivos y mas activos implica un anclaje en las expectativas nominales.

Dentro de ello, el dato mas relevante es que el BCRA viene comprando dólares de manera ininterrumpida, sumando poco menos de u$s 7000 millones en el año.

El hecho de que el BCRA compre divisas y a la vez mantenga un sesgo contractivo en la política fiscal, todo ello contribuye a un anclaje en las expectativas cambiarias.

El mayor riesgo desde el lado cambiario es que el mercado de pesos opera con un nivel muy bajo de tasas de interés nominales y reales, haciendo que el atractivo en posicionarse en pesos sea menor.

Las tasas en pesos en la curva de Lecap se ubican en niveles del 2% (TEM) o debajo de dicha tasa, mientras que la curva CER muestra rendimientos reales negativos, haciendo que el inversor no encuentre demasiado atractivo en dichos instrumentos.

De esta manera, parte del mercado puede dejar de ver atractivo posicionarse en pesos y buscar cierta cobertura cambiaria.

Alejandro Fagan, Estratega en Balanz, indicó que las compras de dólares del BCRA generaron un impacto positivo sobre las expectativas cambiarias, reduciendo la demanda por cobertura.

“La mayor credibilidad del sistema de bandas producto del gran volumen de compras de reservas por parte del BCRA, sorprendiendo positivamente respecto a lo esperado cuando se anunció el programa, hace que disminuya la probabilidad de escenarios negativos para el tipo de cambio. Esta mayor credibilidad se tradujo en expectativas más optimistas sobre la dinámica futura del tipo de cambio, lo que redujo la demanda de cobertura en las últimas semanas”, indicó.

Bajo este escenario, Fagan ve valor en bonos indexados por inflación y tipo de cambio.

“Si bien también somos constructivos con la dinámica futura, actualmente vemos atractiva la cobertura por inflación y por tipo de cambio”, afirmó.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, advierte los riesgos cambiarios y la volatilidad en el tipo de cambio en la ultima semanas.

“El bajo atractivo del carry trade producto de tasas reales negativos y un TCR que se apreció notablemente en el año podrían haber llevado al cierre de posiciones de carry presionando un poco sobre curvas y sobre el dólar”, indicó.

En ese sentido, agregó que las tasas cortas siguen negativas en todas las curvas, lo que pone menos atractivo al carry.

“La decisión de en qué segmento posicionarse y en qué tramo dependerá en gran parte del view del inversor sobre la dinámica futura de liquidez, tasas e inflación. Así, si bien sostenemos el view de que ninguna curva ofrece oportunidades claras como lo hacía hace algunos meses la curva CER, esta curva sigue siendo la más atractiva para perfiles que vean en la inercia inflacionaria, en los ajustes de regulados y en las tasas reales negativas potenciales presiones sobre inflación”, detalló Franco.