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Vladimir Werning, vicepresidente del Banco Central (BCRA), aprovechó una presentación en la Fundación Mediterránea en Córdoba para enviar una señal directa al mercado y mostrar el “poder de fuego” de cara al año electoral.

Y es que el BCRA quiere convencer a los inversores de que llega al próximo ciclo con una capacidad de intervención “mucho mayor” que la que tenía antes de las turbulencias de 2025.

Esa fue una de las definiciones centrales de la presentación que realizó Werning en la provincia de Córdoba.

El funcionario sostuvo que la entidad enfrenta 2027 con una capacidad de intervención “muy superior” a la de 2025, gracias a una combinación de reservas, instrumentos financieros y líneas de liquidez que, en conjunto, representan cerca de u$s 20.000 millones adicionales a las compras realizadas en el mercado de cambios.

La presentación marca además un cambio de foco dentro del programa económico. Si durante 2024 y buena parte de 2025 el desafío era reducir la inflación, ahora el objetivo pasa por demostrar que el esquema puede atravesar un año electoral sin repetir las crisis cambiarias que caracterizaron a la Argentina durante las últimas décadas.

Las cuatro herramientas del BCRA

Werning explicó que la estrategia descansa sobre cuatro pilares.

  • El primero son las reservas internacionales acumuladas mediante compras en el mercado cambiario, que superan los u$s 11.000 millones.
  • El segundo es la fuerte reducción de la posición vendida en contratos de dólar futuro. Antes de las elecciones de 2025, el Banco Central había llegado a mantener una exposición cercana a los u$s 8000 millones, una posición que implicaba elevados riesgos si el tipo de cambio se disparaba. Según el funcionario, esa exposición quedó prácticamente desarmada, lo que vuelve a darle margen para utilizar nuevamente ese mercado si fuera necesario. Incluso la presentación sostiene que “el buen uso del libro de futuros en 2025 permite dotar de credibilidad el futuro uso del instrumento”.
  • El tercer componente son los swaps de monedas. El BCRA sostiene que hacia 2027 estas líneas estarán plenamente disponibles nuevamente, luego de que en diciembre de 2023 una parte importante permaneciera comprometida por pagos pendientes y restricciones operativas.
  • El cuarto elemento son los repos con bancos internacionales. Entre 2025 y comienzos de 2026 el Banco Central obtuvo aproximadamente u$s 6000 millones mediante estas operaciones. Esos vencimientos ocurren antes de las elecciones presidenciales de 2027, pero Werning aseguró que la refinanciación ya comenzó para evitar que el mercado enfrente un importante calendario de pagos en pleno año electoral.

El recuerdo de 2025

La insistencia del BCRA en fortalecer su capacidad de intervención tiene una explicación.

La propia presentación recuerda que durante el episodio de dolarización previo a las elecciones de 2025 la demanda de cobertura alcanzó entre u$s 30.000 y u$s 35.000 millones, una cifra equivalente a más del 50% del M2 privado, es decir, más de la mitad de los pesos mantenidos por familias y empresas en efectivo, cuentas bancarias y plazos fijos.

Pese a ese nivel de tensión, el Banco Central sostiene que logró preservar el régimen cambiario y evitar un regreso de los controles.

Ese antecedente sirve como punto de partida para el nuevo mensaje oficial: el próximo desafío ya no será únicamente mantener baja la inflación, sino demostrar que el esquema macroeconómico puede soportar una nueva dolarización preelectoral sin perder estabilidad.

Una nueva forma de medir la fortaleza del Banco Central

La presentación también deja planteado un debate entre los analistas.

El Banco Central incorpora dentro de su concepto de “poder de fuego” instrumentos de naturaleza muy distinta.

Mientras las reservas representan activos líquidos propios, los futuros constituyen capacidad de intervención, los swaps son líneas contingentes sujetas a determinadas condiciones y los repos corresponden a financiamiento que deberá renovarse.

Desde el punto de vista de la gestión de liquidez, todos forman parte del arsenal disponible para enfrentar episodios de volatilidad.

Sin embargo, para el mercado no todos tienen el mismo grado de disponibilidad inmediata ni la misma calidad financiera.