En esta noticia
El Mundial suele ser un motor para el consumo y, después de más de un año de retracción, para la Argentina, la incógnita es si será suficiente para dinamizar ventas en un contexto en el que las familias priorizan gastos con un bolsillo más acotado.
Y es que las copas del mundo aparecen como las pocas oportunidades capaces de darle impulso a las ventas: crecen las reuniones para ver los partidos, aumentan las compras de alimentos y bebidas y se aceleran las adquisiciones de televisores y tecnología.
Un informe de la plataforma de cobros Payway revela que ocho de cada diez argentinos (79%) organizan reuniones para ver los partidos de la Selección, una dinámica que se traduce en mayores ventas para comercios de cercanía, supermercados, bares y para el rubro de electrónica.
El relevamiento muestra que el interés por la Copa del Mundo se mantiene elevado: el 73% de los argentinos asegura estar muy o totalmente interesado en la competencia. Ese entusiasmo tiene un correlato en que cada partido genera compras de último momento y mayor movimiento comercial.
De hecho, en un contexto en el que el consumo masivo todavía no logra consolidar una recuperación, datos de Scentia revelaron que las ventas de productos de consumo masivo acumulan una caída del 3% en los primeros cinco meses de 2026 y en mayo retrocedieron 1,6% interanual.
Sin embargo, detectaron que los días en que juega la Selección se producen picos de demanda y cambios en el comportamiento de compra, especialmente en alimentos, bebidas y productos para reuniones.
Qué compran los argentinos en MercadoLibre
Desde Mercado Libre reportaron que, durante las últimas semanas, se hicieron más de 7700 búsquedas diarias de álbumes y sobres de figuritas Panini.
En paralelo, los argentinos buscaron casi 77.500 televisores por día y las ventas de radios AM/FM aumentaron 153% con respecto a Qatar 2022. Los datos son del último MELI Trends.
“Los argentinos no solo se preparan para ver los partidos: preparan la casa, la previa, las cábalas, el viaje y todo lo que rodea a esa experiencia compartida”, señaló Adrián Ecker, Director General de Mercado Libre Argentina.
Reuniones en casa, la clave
Las casas son el principal escenario para seguir los encuentros, muy por encima de bares y eventos al aire libre. Esa preferencia impulsa el consumo de alimentos, bebidas y productos para compartir en las transmisiones. Y un dato relevante es que el efecto económico no se limita a los encuentros de Argentina. Según Payway, el 59% de los encuestados también tiene previsto reunirse para ver otros partidos del Mundial, porcentaje que asciende al 71% entre jóvenes de 18 a 24 años. No obstante, los días en los que juega la Selección son especiales.
Desde Payway advierten que en las jornadas de partido se combinan tres factores que aceleran la actividad comercial: mayor circulación de personas, más reuniones y un incremento en compras espontáneas.
El mayor beneficio se concentra en alimentos, bebidas y kioscos, impulsados por el consumo inmediato. Un relevamiento privado mostró que el 48% de los consumidores compra los productos para ver los partidos pocas horas antes del inicio del encuentro y otro 38% lo hace el día previo.
Oportunidad para bancos y billeteras
Para los comercios, la competencia representa una ventana para aumentar la facturación, especialmente en categorías vinculadas al consumo masivo y al entretenimiento en el hogar. Asimismo, el Mundial también se perfila como una oportunidad para que bancos, billeteras virtuales y emisores de tarjetas busquen captar consumo con descuentos, cuotas y reintegros.
En los torneos anteriores, las promociones se concentraron en supermercados, cadenas de cercanía, bebidas, gastronomía y plataformas de delivery, categorías que registran un fuerte incremento de la demanda durante los días de partido.
Asimismo, para las entidades financieras, estos eventos representan una oportunidad para incentivar el uso de tarjetas de crédito, débito y pagos con QR, en un contexto en el que la competencia por las transacciones digitales es cada vez mayor. Suelen aparecer planes de financiación y beneficios especiales.
No es casual que cada Mundial se convierta también en una competencia entre bancos, billeteras y adquirentes. Mientras los comercios buscan aprovechar el aumento del consumo, las entidades financieras disputan cada transacción con promociones y reintegros para ganar participación en un negocio donde el volumen de pagos digitales sigue creciendo.
De hecho, Visa y Mercado Pago lanzaron campañas específicas para incentivar el uso de tarjetas y pagos digitales en esta copa del mundo. La lógica es clara: cada compra suma chances de ganar entradas, experiencias o cashback, una estrategia pensada para aumentar la frecuencia de uso de los medios electrónicos de pago.