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La escalada de tensión en Medio Oriente reconfiguró el mapa de inversiones a nivel global y el mercado local no fue la excepción, con los papeles argentinos fuertemente condicionados por los movimientos del capital externo y la aversión al riesgo internacional.

Ante un escenario donde impera la volatilidad, la consultora Delphos Investment analizó la dinámica reciente de los activos locales y traza los escenarios posibles pensando a corto plazo.

El diagnóstico inicial de la firma para entender la corrección de las acciones locales es contundente: “Flujo mata fundamento. La mala dinámica global —y especialmente la regional— terminó arrastrando al Merval, en algunos casos sin una explicación clara desde los fundamentals."

La consultora remarcó que resulta “razonable” que la apreciación del dólar a nivel global y la consecuente depreciación de las monedas emergentes terminen presionando fuertemente al peso.

Bajo esa misma línea de análisis, el reporte detalla que resulta lógico que las empresas con fundamentos más atados a la moneda local, como los bancos y las firmas de servicios públicos (utilities), sufran más que otros sectores.

Sin embargo, en las últimas jornadas se registraron movimientos que desconcertaron a los operadores y que escapan a las explicaciones puramente operativas de las compañías, como YPF cerrando a la baja las dos ruedas de la semana, a pesar de que el Brent haya trepado 12%.

“Una lectura posible es que los inversores estén descontando una guerra de corta duración, hipótesis que en parte aparece reflejada en los mercados, aunque el repunte de los futuros de petróleo de mayor plazo deja abierta la discusión”, indicaron.

Y agregaron: “Pero también pesan los flujos, que en este contexto no son otra cosa que la exigencia de mayores primas por riesgo. De hecho, aun con el Brent llegando a subir casi 10% en la jornada de ayer, en varias petroleras dominó el rojo, incluida YPF”.

El desempeño del índice porteño no fue un fenómeno aislado, sino que acompañó la dinámica de sus vecinos, aunque con matices derivados de su calificación crediticia.

Mientras las bolsas latinoamericanas promediaron caídas cercanas al 5%, el Merval retrocedió 2,6%, con movimientos intradiarios calcados a los de la región.

El informe de Delphos explica el origen del rezago relativo de los activos argentinos: “Las bolsas latinoamericanas, al formar parte de los principales índices emergentes, capturaron la rotación desde acciones estadounidenses hacia activos reales que dominó el comienzo de 2026. Argentina, en cambio, por su condición de mercado standalone, quedó al margen de ese flujo”.

Esta exclusión de los grandes movimientos de capitales hacia mercados emergentes generó un fenómeno particular en las valuaciones. Si se ajusta el panel líder por el retorno de activos comparables, muchas de las empresas cotizantes argentinas se encuentran hoy en niveles de precios similares a los de la previa electoral, una etapa caracterizada por un alto nivel de estrés y fragilidad cambiaria.

En paralelo, la plaza local terminó mostrando una correlación mucho más estrecha con los activos de riesgo estadounidenses que con sus pares del continente.

Qué necesita el Merval para volver a subir

De cara a las próximas semanas, el foco de los operadores de la City está puesto en la recuperación de la plaza local.

El documento de la consultora plantea de forma directa que “la discusión ahora pasa por qué condiciones permitirían que el Merval vuelva al rango de los u$s 2000”.

Para que este repunte logre materializarse, los especialistas identifica tres factores o escenarios determinantes. El primero es que los mercados emergentes mantengan valuaciones exigentes y los inversores institucionales comiencen a buscar oportunidades de ganancia en activos rezagados.

El segundo factor está estrictamente atado a la dinámica de Wall Street. Radica en la posibilidad de que se produzca una desrotación hacia los Estados Unidos, con un regreso masivo de flujos a esa plaza, permitiendo que el Merval capitalice de manera directa su fuerte correlación actual con las acciones norteamericanas.

El tercer escenario, en tanto, depende de la geopolítica: que la plaza empiece a asimilar un conflicto armado más largo. Esto elevaría la expectativa de precios del petróleo persistentemente altos, lo que incrementaría el atractivo relativo de los países exportadores de hidrocarburos que se encuentran geográficamente alejados de Medio Oriente.

Las proyecciones elaboradas no están exentas de alertas si la crisis escala y afecta el comercio mundial. Los analistas advierten en su reporte que “el principal riesgo para el Merval, en cambio, provendría de un escenario global de risk-off desatado por la guerra, que eleven la expectativa de recesión global, en el que todos los activos de riesgo se vean presionados al mismo tiempo, con rotación hacia instrumentos de refugio”.

Frente a esta volatilidad e incertidumbre internacional, la recomendación transversal para los inversores pasa por la prudencia a la hora de armar las carteras.

“Por ahora, el desacople del Merval frente a las bolsas vecinas aporta cierto atractivo relativo. Pero en el corto plazo los flujos dominan por sobre los fundamentos. El conflicto bélico es todavía muy reciente y, en ese contexto, preferimos mantener cautela antes de adoptar una posición unidireccional firme”, concluyeron.