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En medio de un contexto de tasas bajas, los inversores están orientando sus pesos hacia alternativas de inversión que ofrecen retornos más elevados respecto de los clásicos fondos money market.

El mercado asume mayores riesgos para poder obtener retornos más altos. De cara a la liquidación más fuerte del agro, el mercado espera que tal proceso se mantenga hacia adelante. Cuales son los fondos que están recibiendo cada vez más pesos y que estrategias aplican.

Rotación de cartera

Dado el bajo nivel de tasas reales y nominales, el mercado busca alargar duration en las colocaciones en pesos.

Para poder obtener retornos nominales y reales mas altos, el inversor debe asumir mayor riesgo al posicionarse en bonos más largos, los cuales ofrecen tasas más altas.

Este proceso se verifica cuando se analizan los flujos de los pesos dentro de los fondos comunes de inversión.

Las suscripciones netas en los fondos T+1 fueron del 11% en el ultimo mes, mientras que los fondos de renta fija evidenciaron un crecimiento en las suscripciones netas del 6,4% y los de renta mixta se registraron un aumento en suscripciones netas por 3,4%.

Detrás de todos ellos se encuentran los fondos T+0, con crecimiento en suscripciones netas por 3% en el último mes.

De esta manera, en las últimas semanas, los fondos en pesos T+1 son los que registran un mayor crecimiento en los activos bajo administración, evidenciando un aumento del 13,3%.

Una parte de tal mejora se explica por la suba en los precios de los activos y otra parte (la mayoría), por los flujos que tales fondos reciben.

Detrás de los fondos T+1, los fondos de renta fija también evidencian un fuerte crecimiento en los activos bajo administración, creciendo 8,8%.

Luego, se destacan los fondos de renta mixta con un crecimiento del 5,6% y finalmente, los fondos money market, que crecieron 4,6% en las últimas semanas.

Javier Martínez Serra, portfolio manager en SBS Asset Management, detalló que el diferencial flujos entre los T+0 y los T+1 fue sustancial.

“En los últimos 30 días los activos bajo administración del T+0 clásico en pesos se incrementó 2,5%, mientras que el de fondos T+1 un 9,0%. Al mismo tiempo, como referencia en la última semana estos tipos de fondos rindieron 19% y 23,5% TNA, y en los últimos 30 días 22,4% y 26,6% TNA, respectivamente”, detalló.

Según Martínez Serra, esto se explica por un contexto de compresión de tasas, una mayor pendiente en la curva de rendimientos que justifica más incrementar duración, y una inflación al alza a la par como benchmark más exigente.

“Vimos entrada de flujo en algunos de nuestros fondos de inversión, hacia T+1 (SBS Gestión Renta Fija) y cobertura por inflación (SBS Renta Pesos)puntualizó.

Diferencias entre T+0 y los demás fondos

Los money market invierten en instrumentos a plazo, tales como las cauciones, plazos fijos y cuentas remuneradas, sin tener exposición a títulos en el mercado secundario.

El riesgo que asumen estos fondos es sustancialmente menor que los demás fondos en pesos y como contrapartida, los T+0 tienen menos rentabilidad.

Los T+1 y de renta fija son fondos de inversión que se posicionan en títulos de deuda y a plazos más largos respecto de los fondos money market (T+0).

Por su parte, los fondos CER se posicionan en bonos con cotización en el mercado secundario de distintos plazos y los cuales su precio varía en forma constante en función de las expectativas inflacionarias de Argentina.

Del mismo modo, los fonos de bonos y de retorno total cuentan con un mix de deuda en sus portafolios, buscando obtener rendimientos elevados mediante estrategias combinadas.

Por lo tanto, todos estos estos fondos tienen incorporado un riesgo mayor pero también pagan un rendimiento más elevado que los money market.

Así, lo que se evidencia es que el mercado comienza a tomar mayores riesgos para poder obtener mayores retornos.

En esa línea, queda en evidencia que en el ultimo mes, los T+1 rindieron 2,3%, similar a los fondos de renta mixta y apenas debajo del 2,4% que rindieron los fondos de renta fija.

En cambio, los T+0 rindieron apenas 1,6% en el último mes.

Los inversores entienden que para poder obtener mayores retornos deberán asumir mayores riesgos y esto significa posicionarse en bonos más largos.

En cuanto a los fondos, esto significa que deberán invertir en fondos de inversión de mayor plazo, tales como los T+1, renta fija o renta mixta y deberán posicionarse menos en fondos money market (T+0).

El inversor se ve obligado a alargar duration en sus colocaciones en pesos ya que los títulos mas cortos operando con retornos bajos tanto en términos nominales como reales.

Desde la mesa de trading de un importante banco local explicaron que el aumento de liquidez en el sistema financiero causó una fuerte baja de las tasas de plazos fijos (TAMAR) como de cuentas remuneradas, que llevo los rendimientos reales de los T+0 (descontando inflación) a terreno negativo.

“Con una expectativa de inflación para los próximos 12 meses de alrededor de 24% de acuerdo al último REM del BCRA, el rendimiento real de un MM esta hoy en alrededor de 5% negativo. Algo similar ocurrió en la curva CER, hasta hace unos meses se obtenían spreads positivos con duration cortas: hoy hay que buscar papeles por encima de 1 año. Los inversores tienen que asumir algo más de volatilidad para cubrir inflación”, dijeron desde el banco.

Los rendimientos de los fondos T+1 y de bonos en pesos coincide también con las tasas que pagan los títulos en los que tales fondos invierten.

La curva a tasa fija opera con tasas nominales debajo del 2,2% en todos los tramos de la curva.

En línea con ello, la curva CER también opera con tasas reales negativas.

El tramo corto de la curva rinde -14%, mientras que el tramo medio y largo opera con tasas de entre 0% y 7% de tasa real.

Así, las decisiones de inversión en un entorno de tasas bajas se vuelven desafiantes, aunque la reducida volatilidad de tasas colabora para que los inversores puedan posicionarse en bonos más largos y buscar retornos nominales y reales mas elevados.

Agustina Couselo, Portfolio Manager de Mariva Asset Management, detalló que en los últimos meses se viene observando un escenario de fuerte compresión de tasas, no solo en instrumentos a tasa fija, sino también en las curvas TAMAR y CER.

“Desde comienzos de este año, una vez superado el período de mayor volatilidad electoral y con un mercado cambiario más estable, la demanda de pesos comenzó a recuperarse. A su vez, el Gobierno flexibilizó encajes para los bancos y amplió los límites de inversión para los fondos Money Market, lo que contribuyó a una compresión sostenida de las distintas curvas en pesos”, explicó.

Así, Couselo agregó que, en este contexto de baja de tasas, menor estrés de liquidez y menor presión sobre el tipo de cambio, los inversores buscan mantenerse posicionados en pesos y optimizar rendimiento.

“En este contexto es donde los fondos T+1 aparecen como una alternativa muy atractiva: ofrecen liquidez relativamente rápida, pero con rendimientos superiores a los Money Market tradicionales”, dijo.

En cuanto a las inversiones, Couselo señaló las estrategias que aplican los fondos T+1.

“A diferencia de los fondos T+0, que por su naturaleza deben priorizar liquidez inmediata y posiciones cortas, los T+1 cuentan con mayor flexibilidad para posicionarse en instrumentos de plazo algo más largo, aprovechando oportunidades tanto en tasa fija como en estrategias CER o TAMAR. En un escenario de compresión de rendimientos, esa mayor duration permite capturarlo mejor”, afirmó.

Finalmente, Couselo ve que el proceso actual pueda perdurar hacia adelante.

“Con un mercado cambiario más estable y menores necesidades defensivas de liquidez por parte de los inversores, es lógico que se comience a ver una migración gradual desde estrategias puramente transaccionales hacia estrategias que busquen optimizar el rendimiento lo máximo posible”, estimó.

Se mantiene la rotación

El mercado espera que las bajas tasas de interés y de reducida volatilidad cambiaria se mantengan.

De esta manera, la expectativa de que los inversores sigan asumiendo mayores riesgos para hacer rendir mejor sus pesos se mantiene de cara a los próximos meses.

La hipótesis de seguir viendo cierta estabilidad de tasas y de tipo de cambio en los próximos meses está relacionado con el inicio de la temporada alta de la liquidación del agro.

El BCRA deberá emitir pesos para comprar dólares y con ello la plaza financiera tendrá mayor liquidez y con ello las tasas continuarán estables.

Del mismo modo, con el ingreso de divisas, es esperable que el tipo de cambio también se mantenga estable.

Ambas expectativas juegan a favor de que las inversiones en pesos sigan siendo demandadas por los inversores y que para que tal estrategia rinda más, el inversor seguirá demandando más riesgo y posicionándose en bonos más largos.

Los analistas de Sailing Inversiones resaltaron que la volatilidad de tasas en pesos colapsó en abril y creen que hay margen para que ese escenario se mantenga, siempre que continúe la calma cambiaria.

“Las compras de dólares del BCRA implican una inyección de pesos en la economía, pero al mismo tiempo el Tesoro retira parte de esos pesos via licitaciones, aunque el colchón de liquidez diario permanece más elevado que el año pasado y eso permite una estabilidad de tasas en el sistema. Mientras el frente cambiario siga contenido, el sistema puede convivir con tasas más bajas en términos reales y con menor volatilidad, sin que eso derive necesariamente en presión inmediata sobre el dólar”, detallaron.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, remarcó que con la baja en la volatilidad de tasas, el mercado pasó de operar en modo defensivo a un escenario de mayor previsibilidad monetaria y financiera.

Hacia adelante, Tessio coincide en que la baja volatilidad de tasas se pueda mantener en mayo y en los próximos meses.

“El mercado argentino sigue siendo muy sensible a expectativas fiscales, acumulación de reservas y dinámica cambiaria. Mientras el Tesoro conserve acceso al financiamiento en pesos y el tipo de cambio permanezca relativamente ordenado, la volatilidad debería seguir contenida”, detalló.

De esta manera, y pensando en los flujos de los fondos de inversión, el proceso de rotación desde los T+0 hacia los demás fondos es esperable que se mantenga.

María Cecilia Mariano, Portfolio Manager de Fondos Fima, coincide en que, ante la reciente contención del tipo de cambio y la estabilidad de las tasas, el inversor ha migrado a carteras con exposición a mercado.

Además, Mariano remarca que este movimiento de flujos no se limita exclusivamente a los tradicionales fondos T+1 sino que también se ve una rotación hacia activos en pesos en general, incluyendo carteras con ajuste CER.

“El Money Market, de naturaleza transaccional, hoy ofrece rendimientos que quedan rezagados para horizontes cortos. Como estrategia para aislarse de la volatilidad, cumplió bien su rol. Pero en lo que va del año, hemos visto un spread promedio acumulado de 10% anual a favor de los fondos T+1”, indicó Mariano.

En cuanto a los flujos futuros, Mariano cree que tal rotación pueda mantenerse hacia adelante.

“Si bien es probable que esta brecha se reduzca si las tasas se mantienen estables, el diferencial sigue siendo lo suficientemente atractivo para que el inversor vea espacio para capturar ese gap, asumiendo un riesgo moderado”, afirmó.

A nivel estrategia, Mariano remarca que el inversor deberá advertir que la composición de la cartera del ‘T+1’ en el que esta posicionado los pesos.

“El inversor debe ser cauto y entender que la naturaleza de los instrumentos importa. Hoy existen fondos T+1 con exposición a CER que buscan maximizar el rendimiento ante expectativas de inflación sostenidas, pero que introducen una mayor volatilidad en el mark-to-market de la cuota. El horizonte de la cartera es clave. Mirar el rendimiento pasado sin considerar el plazo de la inversión puede ser fatal para perfiles conservadores que realizan esta migración”, dijo Mariano.