Después de la compra y rescate de su competidor Credit Suisse, el banco suizo UBS se convirtió en el mayor gestor de patrimonios en América latina. Con el banco adquirido en marzo de 2023 UBS sumó también una amplia plataforma de clientes argentinos que operan con el banco en el exterior del país. La operación llevó a superar el volumen regional de JP Morgan e Itaú.
Jan Martin Sommer es el Market Head de Argentina en UBS Global Wealth Management, y sigue día a día desde Zurich la operación del banco en el país. Alemán de nacimiento, atravesó una década en un intercambio estudiantil con la Argentina, razón por la cual no solo conoce de cerca la idiosincracia local sino también maneja un perfecto castellano porteño.
¿Qué expectativa tiene UBS en la Argentina?
-Históricamente, la Argentina ha sido un país al que UBS se ha dedicado durante más de 65 años, formando parte de una agrupación más amplia dentro de la región. En el último tiempo, sin embargo, la atención hacia el país ha venido creciendo, y esa convicción se tradujo el año pasado en una decisión concreta de establecerlo como un mercado independiente dentro de nuestra estructura regional de Wealth Management, con un liderazgo dedicado exclusivamente a él. Entonces, eso no es un gesto menor, la Argentina cuenta con su propio Market Head, lo que refleja el peso estratégico que le asignamos y nuestra determinación de profundizar nuestra presencia y propuesta de valor aquí.
“Si la actual dirección económica se consolida y hay señales de que el rumbo se mantiene más allá de las elecciones, el ciclo puede seguir madurando independientemente del calendario electoral”.
-¿Cuál será el foco principal, el financiamiento de proyectos o la administración de carteras?
-Nuestra propuesta en la Argentina se centra en la gestión de patrimonio privado para clientes de alto y ultra alto patrimonio. Somos lideres mundiales en esta área y es el foco de la institución. UBS atiende a sus clientes argentinos a través de sus equipos de GWM LatAm International, con booking en nuestros centros globales, como Suiza, Estados Unidos, entre otros. No es un modelo de banca local tradicional. El cliente argentino sofisticado no busca solamente un gestor local. Busca acceso a los mercados globales, estructuras internacionales sólidas, diversificación genuina y la seguridad que da trabajar con una institución con más de u$s 7 trillones en activos bajo gestión en el mundo. Eso es exactamente lo que UBS ofrece. Nuestro modelo cross-border permite que un empresario o familia argentina tenga acceso a toda la plataforma global de inversión de UBS, liderado por el research de nuestro equipo de Chief Investment Office (CIO) (N. de la R.: que para los mercados emergentes lidera el economista argentino Alejo Czerwonko, presente en la entrevista), soluciones en renta fija, renta variable, alternativos, planificación sucesoria internacional etc., con equipos que conocen profundamente la realidad y las necesidades específicas del inversor de la región. En un mercado como la Argentina, donde la diversificación offshore y la protección patrimonial han sido históricamente prioritarias, ese modelo es una fortaleza.
“El cliente argentino sofisticado no busca solamente un gestor local. Busca acceso a los mercados globales, estructuras internacionales sólidas, diversificación genuina y seguridad”
-¿Cómo evalúa comparativamente a la Argentina respecto de la región y del resto de los emergentes?
-La Argentina está viviendo un proceso de transformación que la distingue positivamente dentro de la región en este momento. Viene ejecutando un ajuste estructural de envergadura que ha comenzado a generar resultados concretos: reducción del déficit, recuperación de reservas y una inflación en descenso sostenido. Eso no pasa desapercibido para los inversores globales. El punto de partida es más desafiante que el de Brasil o Chile en términos de desarrollo del mercado de capitales, pero justamente por eso el potencial de crecimiento es significativo.
-¿Qué interés percibe de inversores corporativos e individuales?
-El interés ha aumentado de manera notable. Del lado de los individuos de alto patrimonio, vemos una demanda creciente de planificación patrimonial internacional, estructuras de protección de activos y diversificación hacia activos internacionales. Del lado corporativo e institucional, hay una atención renovada hacia sectores como energía, agroindustria, minería y tecnología. Los inversores globales están monitoreando de cerca la evolución del marco regulatorio y la apertura del mercado de capitales. El apetito existe; lo que se evalúa es el momento de entrada.
“Del lado de los individuos de alto patrimonio, vemos una demanda creciente de planificación patrimonial internacional, estructuras de protección de activos y diversificación hacia activos internacionales”
-¿Cómo evalúa la marcha de la economía del país?
-Vemos una economía que ha atravesado un ajuste profundo y que está comenzando a mostrar señales de estabilización genuina. La consolidación fiscal es notable, la inflación muestra una trayectoria descendente y hay indicios de recuperación de la actividad. Naturalmente, el proceso no está exento de desafíos: la recomposición del poder adquisitivo, la dinámica del mercado laboral y la sostenibilidad del esquema cambiario son variables que los inversores siguen de cerca. Pero el diagnóstico general es que la dirección es correcta, y eso es valorado por los mercados.
-¿Coincide con que la volatilidad política es un riesgo inherente a la inversión en la Argentina?
-La volatilidad política es una variable que está presente en muchos mercados de la región y del mundo, no solo en la Argentina. Lo que ha cambiado en los últimos tiempos es la percepción de consistencia en la política económica, que es en definitiva lo que más pesa en las decisiones de inversión. Los inversores necesitan leer ciclos políticos y distinguir entre ruido de corto plazo y tendencias estructurales. Hoy percibimos que hay una mayor alineación entre el discurso y la ejecución de política económica, y ciertos consensos que se están gestando alrededor de la importancia del orden macroeconómico, y eso reduce la prima de riesgo percibida.
“Hoy percibimos que hay una mayor alineación entre el discurso y la ejecución de política económica, y ciertos consensos que se están gestando alrededor de la importancia del orden macroeconómico, y eso reduce la prima de riesgo percibida”.
-¿Son las elecciones del 2027 un hito que habrá que esperar para que cambie el ciclo?
-Las elecciones siempre generan cierta cautela, pero no necesariamente paralizan el ciclo de inversión. Lo que los mercados buscan es continuidad y previsibilidad de las reglas de juego. Si la actual dirección económica se consolida y hay señales de que el rumbo se mantiene más allá de las elecciones, el ciclo puede seguir madurando independientemente del calendario electoral. Dicho esto, es natural que algunos inversores prefieran mayor claridad en el mapa político antes de comprometer posiciones más significativas.