La secretaría de Finanzas emitió el esperado menú de títulos que ofrecerá en la licitación de deuda de mañana pero con un condimento sorpresa: incluyó un bono en dólares con vencimiento al 29 de octubre del 2027, es decir después de las elecciones presidenciales, pero antes de un cambio de gobierno si es que lo hubiera.
Adicionalmente enumeró los papeles en pesos a ofrecer en una subasta esperada por las señales que pueda mandar el ministro Caputo al mercado sobre el rumbo de las tasas.
“La Secretaría de Finanzas del Ministerio de Economía informa que, a partir de las próximas licitaciones quincenales, se incorporará —en conjunto con los instrumentos en pesos— la colocación de un bono denominado en dólares por un monto de hasta u$s150 millones por subasta”, reza el comunicado oficial. “Asimismo, el día siguiente a cada licitación se realizará una segunda ronda destinada a ampliar la emisión por hasta u$s 100 millones adicionales, al precio de corte de la subasta. Este bono tendrá un cupón del 6% anual, pagadero mensualmente, y se licitará el precio. El programa de emisión de este bono, tendrá un monto máximo de hasta u4s 2000 millones. Los recursos obtenidos a través de estas licitaciones quincenales se destinarán al pago de capital de los títulos con vencimiento en julio de 2026”, concluye. En los papeles en pesos, en la licitación habrá Letras y Bonos que ajustan por el CER (LECER Y BONCER) a mayor, julio, noviembre del 2026 y a junio del 20′27 y junio del 2028. También se ofrecerán títulos dólar linked a junio del 2027 y junio del 2028.
En la jornada, el mercado de pesos operó con más calma fruto de la liquidez introducida por el BCRA con las compras de dólares. La tasa promedio ponderada por volumen en la caución bursátil cedió a 34,5% anual.
“El marco monetario requiere un seguimiento estrecho. Las autoridades siguen describiendo las tasas de interés como endógenas e impulsadas por el mercado; sin embargo, los agregados monetarios sugieren que la gestión de la liquidez se mantiene activa y deliberada. La base monetaria transaccional se ha contraído en lo que va del mes, a pesar de la importante emisión de pesos en febrero, lo que plantea dudas legítimas sobre la eficacia y sostenibilidad de la estrategia de absorción. Además, la dinámica de la inflación sigue siendo compleja. Si bien los datos de alta frecuencia muestran cierta moderación semanal, las lecturas subyacentes mensuales se mantienen firmes” advierte el último informe de Grit Capital.
“Asimismo, es probable que los próximos ajustes de los precios regulados en salud y educación mantengan la inflación general elevada a corto plazo. En consecuencia, si bien la tendencia general de desinflación se mantiene intacta, aún no está totalmente consolidada...Argentina sigue ofreciendo un conjunto de oportunidades atractivas, pero con matices. Por un lado, el carry en moneda local sigue siendo atractivo, respaldado por los altos rendimientos reales, la mejora de las cuentas externas y un entorno de duración global más favorable. Por otro lado, la persistencia de la inflación, los desafíos de absorción monetaria y la naturaleza cíclica de los flujos de capital exigen una gestión disciplinada del riesgo. Mantenemos una postura tácticamente constructiva sobre las estrategias en pesos y selectivamente constructiva sobre los bonos soberanos de larga duración ante la debilidad de la economía, a la vez que enfatizamos la vigilancia y la flexibilidad a medida que evolucionan las condiciones globales y nacionales”, concluye.
El gran interrogante entre operadores pasa por si el Tesoro absorberá pesos o no en la licitación de mañana. La inflación es la preocupación central del equipo económico y por ende es altamente probable que Caputo opte por absorber pesos excedentes.
Mañana, una licitación clave.