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El “buy the dip” volvió al centro de la escena. Tras un arranque de año con subas de hasta 4%, Wall Street giró con fuerza y al cierre del viernes muestra caídas de 4,4% en el Dow Jones Industrial Average, 8% en el Nasdaq Composite y el S&P 500 cerró la semana en su nivel más bajo del 2026 con casi un 7% de caída. El ajuste se profundizó en el último mes, en paralelo a la escalada geopolítica: el Dow retrocedió 7,2%, el Nasdaq 6,4% y el S&P 500 6,3%.
La corrección no fue menor. Las tecnológicas que lideraron el rally en 2024 (las “Las Siete Magníficas”) acumulan caídas de entre 12% y 33% desde sus máximos de 52 semanas, con lo que dejan valuaciones más exigidas atrás y reabren el debate sobre puntos de entrada.
En paralelo, el mercado cripto mostró otra dinámica: el Bitcoin subió más de 5% en el mes, llegó a superar los u$s 70.000 y, aun así, sigue casi 50% por debajo de su máximo previo, en torno a los u$s 126.000.
En este contexto, empieza a instalarse una pregunta clásica de mercado: ¿es corrección o cambio de tendencia? El fenómeno no se limita a Estados Unidos.
En la Argentina, los bonos soberanos en dólares también tuvieron un mes negativo, con bajas de entre 2% y 3,5% a lo largo de la curva. Aun así, el desempeño estuvo en línea con el resto de la deuda emergente, que también operó con sesgo negativo.
Así, la deuda soberana del país quedó en una zona intermedia: mejor que los casos más castigados como Ucrania o Egipto, pero por detrás de perfiles más defensivos como Ecuador o Sri Lanka.
En renta variable, los ADR argentinos replicaron la lógica global, con un claro ganador y varios rezagados. YPF lideró con una suba mensual de 23,4%, mientras que las mayores caídas se concentraron en industriales y bancos, con retrocesos de hasta 11% en Ternium.
En contraste, Vista Energy avanzó 25%, consolidándose como uno de los nombres más sólidos del segmento energético. Por su parte, MercadoLibre y la propia Vista no operan como ADR: cotizan directamente en Estados Unidos, a diferencia de las acciones locales que utilizan ese vehículo para acceder a Wall Street.
Con este telón de fondo, el mercado vuelve a un terreno conocido: precios más bajos, más volatilidad y la eterna duda de si se trata de una oportunidad o de una trampa con correcciones más fuertes a la vista.
Los “top picks” de la City
En ese sentido, el asesor de inversiones, Gastón Lentini, explicó a El Cronista que en el mercado suele hablarse de “corrección” cuando un índice o una acción cae más allá de cierto umbral, e incluso algunos interpretan que allí se produce un cambio de tendencia, de alcista a bajista.
Sin embargo, advirtió que muchas veces se trata solo de terminología para etiquetar movimientos de precios.
“Lo digo porque, cuando uno analiza los ratios fundamentales como ganancias vs. precio, hay compañías que, más allá de la corrección o del nombre que se le quiera poner, están relativamente baratas o incluso muy baratas”, señaló.
Como ejemplo, mencionó el caso de Microsoft, que llegó a corregir más de 30%. “Para mí es como ir al supermercado y encontrar en oferta el chocolate que más me gusta. El punto es que algunos creen que, si está en oferta, puede ser porque está vencido. Pero acá lo que hay que mirar son los negocios y los números”, aseguró.
En esa línea, sostuvo que empresas como Nu Holdings, Mercado Libre, Microsoft y Amazon, “las mismas que el mercado destacaba cuando cotizaban en máximos”, hoy atraviesan correcciones que las dejan en niveles más atractivos.
“El problema es que muchos inversores, sobre todo los más novatos, se dejan llevar por el miedo”, concluyó.
Corrección global: qué papeles empiezan a quedar baratos
Damián Vlassich, team lead de estrategias de IOL, dijo a este medio que el contexto internacional actual se plantea altamente desafiante, con un conflicto en Medio Oriente que no cesa y un precio del petróleo en torno a los u$s 100, “situación que reaviva el riesgo inflacionario”.
El experto comentó que si bien considera que existen varias alternativas que comienzan a mostrar valuaciones atractivas, “la incertidumbre en los mercados fomenta la cautela y que la toma de exposición a los activos en cuestión se realice de forma paulatina".
- Nubank (NYSE: NU): para Vlassich, el neobanco consolida en sus resultados anuales 2025 lo que considera “la mejor combinación de métricas operativas y financieras” desde su salida a la bolsa: “Crecimiento de ingresos del 45% en términos FX-neutral, expansión de márgenes sostenida y un ROE de 33% en el cuarto trimestre que ubica a la compañía en una liga diferente respecto a sus pares de la región. La narrativa de largo plazo —construcción de una plataforma bancaria digital global con base en América Latina— avanza con evidencia concreta en cada dimensión clave. Mantenemos una visión constructiva”.
- Rentabilidad exponencial: la compañía alcanzó un resultado neto récord de u$s 895 millones en el 4Q25 (+50% yoy), elevando el ROE al 33%.
- Resiliencia crediticia: a pesar de expandir su cartera total un 40% interanual hasta los u$s 32.700 millones, Nu logró reducir sus índices de morosidad. El NPL 15-90 disminuyó al 4,1% y el 90+ NPL se redujo al 6,6%, demostrando una gestión de riesgo destacada en un entorno de híper-crecimiento.
- Posición de liquidez: el fondeo disponible de u$s 38.800 millones representa aproximadamente el doble de su cartera neta de crédito, lo que proporciona un margen para financiar el plan de expansión en México y Colombia.
- Valoración: cotizando a múltiplos de crecimiento atractivos tras la corrección técnica, el mercado aún no descuenta totalmente el impacto de la futura licencia bancaria en México.
El estratega deslizó que la compañía reportó un año récord en prácticamente todos los frentes.
“El dato que nos resulta más atractivo desde una perspectiva de largo plazo no es el tamaño absoluto de las cifras, sino la aceleración en la calidad de los ingresos: ARPAC creció 27% mientras el costo de servicio por cliente activo se redujo, generando una expansión de márgenes genuina y no artificialmente inducida por el mix geográfico”, graficó.
También destacó a Microsoft (Nasdaq: MSFT): “En el segundo trimestre fiscal de 2026 (2T26), Microsoft reportó ingresos por u$s 81.270 millones, marcando un crecimiento del 16,7% interanual y superando holgadamente el consenso del mercado”, advirtió.
- Rentabilidad por encima de las expectativas: la compañía logró una ganancia por acción (BPA) ajustada de u$s 4,14, batiendo las estimaciones de los analistas que proyectaban u$s 3,97.
- Liderazgo indiscutido en la nube: el segmento de Intelligent Cloud sigue siendo el gran motor, generando ingresos por u$s 32.910 millones, lo que representa un avance del 29% interanual. Dentro de este ecosistema, Azure y sus servicios en la nube experimentaron un salto del 39% interanual, consolidando su rol dominante en la adopción de inteligencia artificial corporativa.
- Corrección y valuación atractiva: tras alcanzar máximos históricos por encima de los u$s 540 a fines de 2025, la reciente corrección hacia la zona de u$s 358 ha limpiado los excesos. Actualmente, Microsoft cotiza a un ratio P/E (Precio/Ganancias) cercano a 22x (el más bajo desde octubre de 2022), una valuación fundamentalmente económica comparada con el promedio del Nasdaq 100 (aprox. 35x), especialmente considerando su resiliencia de flujos y liderazgo en inteligencia artificial.
Los sectores castigados que hoy muestran upside
Facundo Herrera Arana, especialista en estrategia, en Quinto, comentó por su parte que los mercados globales vivieron episodios de volatilidad elevada, con la escalada de la guerra en Irán, sumada a la incertidumbre sobre la monetización de la Inteligencia Artificial lo que terminó por golpear fuertemente a los sectores de crecimiento y gatilló “una rotación hacia sectores más tradicionales como consumo básico y energía”.
Y agregó: “En paralelo, las presiones en el segmento de crédito privado profundizaron la salida de las acciones de software y el sector financiero”.
Como resultado de esta rotación, Herrera Arana advirtió que estos sectores cotizan a valuaciones relativas que lucen caras o exigentes.
“En contraposición, empezamos a identificar algunas oportunidades atractivas en aquellos sectores que fueron castigados con más fuerza desde comenzado el año, particularmente los sectores tecnológico y financiero, que hoy cotizan con ratios precio/ganancias (P/E) —una métrica que compara el valor de mercado de una acción con sus utilidades— de 29 veces y 16 veces, respectivamente”.
Dentro de esos sectores, mencionó el experto, hoy existen compañías que presentan una relación riesgo-beneficio asimétrica, con gran potencial de crecimiento y valuaciones relativas que lucen sumamente atractivas en términos históricos.
Sin embargo, en medio de tanta incertidumbre Herrera Arana destacó que la selectividad es fundamental, para favorecer a aquellas compañías con ventajas competitivas marcadas y balances sólidos además de potencial de crecimiento.
“Bajo ese esquema, consideramos que las oportunidades más claras en tecnología están en Microsoft (MSFT), Alphabet (GOOG) y Meta (META), mientras que en el sector financiero destacamos a Visa (V) y Mastercard (MA)”, disparó el experto.
Aun así, la gestión activa de riesgos es uno de los pilares de las estrategias de Quinto, según dijo el estratega: “Mientras que previo a la corrección del mercado favorecíamos estrategias de desconcentración del S&P 500 a través del Equal Weight, buscando mitigar el riesgo de la elevada concentración en las “7 Magníficas”, hoy consideramos que las compañías previamente mencionadas presentan un punto de entrada mucho más sensato para el inversor de largo plazo”, advirtió.
De cara a los próximos meses, el foco estará en la extensión del conflicto y la magnitud del shock energético, aseguró.
“Nuestro escenario base contempla que, mientras el shock sea transitorio y no implique un incremento en las probabilidades de recesión, la renta variable debería traccionar de la mano de las ganancias de las compañías. Esto, en conjunto con las valuaciones actuales, configura un escenario constructivo para los retornos de las carteras”, concluyó Herrera Arana.