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Luis Caputo enfrenta mañana uno de los desafíos de deuda más exigentes del 2026: renovar vencimientos por $ 16,2 billones en una operación que no es solo un test sobre la demanda del mercado, sino también un evento con implicancias cambiarias directas.

El monto ya fue recortado desde los $ 20,2 billones originales mediante una serie de canjes previos, pero sigue siendo sustancial. Y el contexto lo complica: hoy fija valor final el TZV26, el bono dólar linked con vencimiento el próximo martes 30, lo que introduce una dimensión cambiaria que va más allá del rollover habitual.

Ayer se conoció el menú de papeles que ofrecerá la secretaría de Finanzas a cargo de Federico Furiase: desplegó una oferta amplia, con nueve instrumentos distribuidos en cuatro categorías.

En tasa fija, una LECAP nueva con vencimiento el 13 de noviembre. En papeles con ajuste CER, tres bonos cero cupón: uno nuevo a octubre de 2027, una reapertura del TZXM8 a marzo de 2028 y un nuevo instrumento a diciembre de 2028.

En tasa variable, un bono TAMAR nuevo a julio de 2027. En dual CER/TAMAR, una reapertura del TXMD9 a diciembre de 2029. En dólar linked, dos instrumentos: la Lelink D31G6 —agosto 2026— y el TZVD8 a diciembre de 2028, ambos reapertura.

Y en dólares, el AO28, con suscripción exclusiva en la moneda norteamericana, con la que se completa el monto estipulado de antemano como límite a su circulación.

La mecánica de cada bono

La mecánica varía según el instrumento: la Lecap se licita por tasa efectiva mensual, el bono TAMAR por margen sobre esa tasa mayorista, y el resto por precio, sin pisos ni techos.

Junio muestra un dólar que acumula un alza de más de 4% en el mes. La tasa de caución a un día ronda al 21% de tasa nominal anual. Se percibe en la plaza un desarme de las posiciones de carry trade ante las bajas tasas y una mayor demanda de dólares tras el pago del medio aguinaldo y por la demanda de los argentinos que viajaron y viajan para el Mundial de Fútbol. Se estima que son cerca de 80 mil personas.

Objetivo 2027

Detrás de la operación de mañana hay una agenda más larga: despejar el 2027 de vencimientos y extender “duration” en un contexto donde la curva de rendimientos empieza a normalizarse. El resultado del rollover dirá bastante sobre el apetito del mercado por seguir financiando al Tesoro en pesos —y sobre la capacidad del equipo económico para sostener ese proceso sin fricciones cambiarias de por medio.

También reflejará cuál es el premio que exige el mercado para aceptar invertir en deuda argentina más allá de las elecciones presidenciales de octubre del 2027. La caída del riesgo país a niveles de los 430 puntos reflejó el mejor clima existente sobre la capacidad de pago del país de sus vencimientos de deuda.

Para acotar el impacto sobre el tipo de cambio spot en el próximo vencimiento de deuda de dólar linked de fin de mes, el equipo económico ejecutó un canje por el cual intercambió u$s 2805 millones de valor nominal del TZV26 —el 57,8% del stock en circulación— por u$s 2561 millones de la Lelink D31L6 y u$s 318 millones del TZVD8. Tras la operación, quedan u$s 2050 millones del TZV26 en manos privadas.

La preferencia de los inversores en ese canje fue elocuente: el 89% eligió la letra corta con vencimiento en julio próximo, y apenas el 11% optó por el bono largo a diciembre de 2028.

La pregunta que queda abierta es qué hará el BCRA para amortiguar la volatilidad cambiaria. Por lo pronto recurre a herramientas clásicas: venta de dólares a futuro en A3 Mercados, venta de esos papeles dólar linked y disminuir la compra de dólares en el mercado oficial.