Un informe de la calificadora de riesgo Fitch Ratings alerta sobre la exposición de los gobiernos locales y regionales “a una mayor imprevisibilidad y discrecionalidad por parte del gobierno nacional respecto al momento y la asignación de transferencias presupuestarias no automáticas”.
Señalaron que el perfil de riesgo de los gobiernos locales y regionales (LRG) argentinos se evalúa como ‘Vulnerable’, lo que significa que el flujo de caja operativo tiene un alto riesgo de no cubrir el pago de la deuda a medida que vence.
Alertaron que “los desafíos fiscales soberanos también complican los acuerdos nacional-provinciales y podrían resultar en cambios en la asignación de ingresos intergubernamentales acordada, como se vio en 2023 y 2024”.
Fitch afirma que las provincias con menor autonomía fiscal fueron las más afectadas y advierte que esto se prolongó en 2025 y sigue acentuándose este año. Así, considera el marco fiscal subnacional es “débil” debido al complejo y desequilibrado régimen de coparticipación federal derivado de un contrapartista soberano calificado como ‘B-’ con debilidades macroeconómicas.
El reporte señala que, aunque un presupuesto nacional fue aprobado en 2026, las transferencias discrecionales y de capital a las provincias han disminuido a niveles históricamente bajos y advierte que las debilidades fiscales-financieras estructurales y la liquidez limitada se traducen en bajos índices de cobertura del servicio de la deuda. “La alta exposición a divisas no cubierta (FX) también representa riesgos materiales para la sostenibilidad de la deuda”, alerta el trabajo.
Fuentes de ingresos provinciales
Y es que las principales fuentes de ingresos son las transferencias federales recibidas del régimen de distribución de recursos fiscales entre la nación y las provincias (coparticipación federal), seguidas de los impuestos locales. “Con respecto a la autonomía fiscal, la capacidad para aumentar los impuestos locales sigue siendo limitada en el contexto de una alta carga tributaria”, dijo el informe.
Sin embargo, destaca que las autoridades nacionales comenzaron a cumplir con la sentencia de la Corte Suprema que ordenaba un aumento de los fondos compartidos hasta agosto de 2024 y anticipa que Fitch continuará monitoreando el cumplimiento de este fallo, “ya que las jurisdicciones están expuestas a decisiones cada vez más inciertas y discrecionales a nivel ejecutivo”, alertaron.
Leo Anzalone, director de CEPEC, advierte que, “para cumplir los objetivos fiscales, el Gobierno ajustó las transferencias que iban hacia las provincias y los gobernadores reciben menos recursos a la vez que tienen que recortar el gasto fiscal por la tendencia que impone el Gobiernon Nacional.
No es igual para todas las provincias
Sin embargo, el panorama no es igual para todos los distritos. “Nación les ha dado a algunas provincias adelantos de Coparticipación. El poder de fuerzas entre nación y provincias cambió”, indicó a El Cronista el economista Christian Buteler.
“CABA, Córdoba, Neuquén, Chubut y Mendoza tienen más potencial de recursos provenientes de este modelo económico. Otra variable a considerar es si las provincias van a continuar adoptando el modelo nacional de reducción de gastos, porque no todas hicieron el mismo esfuerzo”, apuntó Gatón Lentini, el doctor de tus finanzas.
“Esta disrupción claramente puede tener impacto en la calificación crediticia de las distintas provincias, dependiendo si son jurisdicciones superavitarias o dependientes de la Coparticipación”, apunta Saul Musicante, de SyC Inversiones.