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Efecto Lula. Esta es la causa por la cual el contado con liquidación se disparó 1,8% a $ 1682 y el mayorista subió 0,75% a $ 1541, llevando esa brecha al 9%. En tanto el oficial subió 0,7% a $ 1560 y el MEP 0,9% a 1574, llevando el canje, como se denomina en la jerga financiera a la brecha que hay con el CCL, a un récord del 7%.

Ante este contexto, el Banco Central no pudo comprar divisas, lo que es una suerte de alarma para el mercado. Es más, el Tesoro debió vender u$s 100 millones para evitar una disparada del dólar oficial que se pueda trasladar de inmediato sobre la inflación.

Riesgo país

Todo en un escenario donde el riesgo país se dispara 8% a 765 puntos y se cierra así por completo el mercado de deuda internacional, donde la Argentina preveía conseguir u$s 5000 millones de acuerdo al plan de financiamiento anunciado por el Gobierno.

Por lo tanto, la única opción que queda es engrosar reservas, activar el swap con China o esperar que el 3 de noviembre Donal Trump no pierdas las elecciones de medio término para que su secretario del Tesoro, Scott Bessent, tenga cierto margen de maniobra para poder ayudar a la Argentina.

Depreciación

Además, la depreciación del real pone presión al tipo de cambio real. ¿Cómo impacta el resultado de Brasil en Argentina? “Brasil es nuestro principal socio comercial de manufacturas, lo que lo lleva a representar el 27,7% del índice de tipo de cambio real multilateral. Es por ello que la depreciación del real agrega presión sobre la competitividad cambiaria argentina”, precisan desde PPI.

Agregan que la depreciación del real introduce un viento en contra para el peso, por lo que será importante observar si el Gobierno permite que una eventual presión vendedora se traduzca en una suba del tipo de cambio o si vuelve a intervenir para contenerla.

Hasta ahora, el equipo económico no ha recurrido a ventas de instrumentos dollar-linked ni a intervenciones en futuros durante octubre, una señal positiva para la dinámica cambiaria.

Intervenciones

En línea con esta lectura, no detectaron ventas de instrumentos dollar-linked en el mercado secundario durante octubre. Además, el viernes se conoció que la posición corta del BCRA en futuros de dólar se redujo a u$s 44 millones a fines de septiembre, desde u$s 278 millones a fines de agosto. Se trata de su menor posición corta desde que retomó las intervenciones en este mercado, en marzo de 2025, y equivale a apenas el 1,2% del interés abierto.

Bandas

Además, dada la imposibilidad del BCRA de vender entre las bandas, fue el Tesoro el que vendió en el mercado cambiario: u$s 150 millones en julio y u$s 18 millones en septiembre.

“En este contexto adverso, el interrogante será la postura del BCRA: permitir una mayor depreciación dado el cambio de las condiciones, incrementar la intervención ante la espera de un panorama más claro o una combinación de ambas: acompañar la suba con participación en el mercado”, subrayan en PPI.

Para Andrés Azicri, presidente y CIO de Vector Investments, “el sorpresivo triunfo de Lula sobre Bolsonaro tendrá impacto negativo en los mercados tanto brasileños como argentinos, debido a que se trata de un evento de connotación negativa para los mercados que no era esperado”.

Expectativas

“Inicialmente observaremos una fuerte baja en las acciones locales, que en el caso de los ADR (o Cedears en el mercado argentino) se exacerba por una esperada depreciación de la moneda. Pero también esperamos caídas en el precio de los bonos, y en ambos casos, contagio a los activos argentinos”.

Si bien creen que la ya dañada relación bilateral no afecta los canales comerciales, una moneda más débil en Brasil impone una presión adicional sobre un peso que ya viene apreciado.

“La magnitud inicial en la baja de activos brasileños será considerable, aunque luego la difusión dependerá de las medidas que adopte Lula de cara a un nuevo mandato con una composición parlamentaria muy adversa y una macro debilitada con alta inflación, altísimas tasas de interés y abultado déficit financiero. Lula necesita alianzas y gobernabilidad con partidos de centro que dominan mayorías en ambas cámaras parlamentarias”, concluye.